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[Opinión] «Coda», una película sobre una realidad que no siempre vemos
Escribe: Miguel Andreis
Antes de las recientes elecciones en el orden nacional se hicieron cientos de trabajos sobre la conducta social y, lo que se supone que eran los factores primordiales en las necesidades de la ciudadanía.
Curiosamente entre los 10 puntos más trascendentes que mostraron las encuestadoras, en ocho de ellas, no figuraba la “Salud”. Inseguridad, inflación, desvalorización de los sueldos, etc. La salud no figuró entre los cinco prioritarios.
No deja de ser curioso tampoco que en la última encuesta del orden nacional no se haya tenido en cuenta la discapacidad. Desconocemos cuántos no videntes, hipoacúsicos o personas con capacidades diferentes hay.
Si bien esta columna, en general no aborda la presente temática, como el mundo de los diferentes, entendemos que también debe servir para exponer situaciones que son mucho más frecuentes de lo que se supone.

En este caso, una película que se encuentra en varios de los muros virtuales. “Coda”es el nombre de la misma y es absolutamente recomendable, al menos desde mi perspectiva, amerita que todos nos quedemos frente a la pantalla la hora y 52 minutos que dura el film.
Fotografías de una realidad cualitativa, que nos rodea y no siempre tenemos disposición a comprenderla
Actuaciones brillantes de Emilia Jones; Marlee Marlín; Tony Notsur; Eugenio Berbez…
Se trata de una familia tipo que desplegaban el oficio de pescadores de mar. Padre, madre y el hijo varón, sordomudos de nacimiento. Su existencia y vocabulario pasaba por el complejo mundo de las señas.
La hija menor, una persona absolutamente normal. Tan normal que la naturaleza la había dotado de una garganta y una voz excepcional comienza a transitar las dificultades de ser la única conexión entre el mundo cotidiano y su familia, pero también lo que podría definirse como el camino al éxito.
Así se vuelven exponenciales los egoísmos y mezquindades. Es lo que comúnmente solemos definir como una escenografía del celuloide que se torna existencial sin desperdicios y que merece ser vista.
Simplemente “Coda”. Fotografías de una realidad cualitativa, que nos rodea y no siempre tenemos disposición a comprenderla.