La comunidad educativa se encuentra conmocionada tras la detención de...Leer más
La Municipalidad de Villa María formalizó una denuncia penal por...Leer más
En un acto encabezado por el intendente Eduardo Accastello y...Leer más
Seguramente historias como la que aquí narramos deben multiplicarse en...Leer más
Un dramático episodio ocurrido el pasado viernes en Villa María...Leer más
Comenzó este martes la ronda de indagatorias en la causa...Leer más
[Argentinadas] Ambigüedades en tiempos de «IA»: Comunicación versus conexión
La tenemos re fácil, chicos. Desde el maravilloso invento de internet, las comunicaciones se han desarrollado vertiginosamente y así estamos, conectadísimos con lo distante, lo que no está acá. Pero…
Escribe: Raquel Baratelli
-Tenés conexión con el ahora?
– Claro, tengo wasap, insta, X, Ticktoc Facebook, Gmail, Hotmail, además, entro en YouTube, Google…Vivo conectada con todo y con todos, como todos, todo el tiempo.
– ¿Como andás con tus relaciones? ¿amigos?
– Re bien, fíjate que me reconecté con los compas del cole y la facu, tengo varios grupos de amigos que no veo hace tiempo, de vecinos que no conozco, de mamis del cole que tampoco conozco, del gym, del laburo; chateo con famosos, tengo seguidores en las redes, conozco vida y obra de famosos. A full con las redes, como todos.

– ¿Conversás con tu pareja, con los miembros de tu flia?
-Obvio, tengo el chat de hermanos, de primos, de cuñados y con mis chicos y mi pareja, todo el tiempo nos llenamos de emojis.
– ¿Sabés qué hacen tus hijos? ¿qué les gusta?
– Claro, siempre con amigos, veo las fotos que suben todo el tiempo, como todos. A todos les gusta el reguetón, los videojuegos, y ¡cómo manejan la I.A.!
– ¿Estás informado de lo que pasa en tu ciudad y en el resto del mundo?
– Obvio, tengo Instagram, sigo a varios periodistas que me gustan, como todos…
Ante la irrupción de la IA, ¿dónde quedará la inteligencia emocional?
La tenemos re fácil, chicos. Desde el maravilloso invento de internet, las comunicaciones se han desarrollado vertiginosamente y así estamos, conectadísimos con lo distante, lo que no está acá.
Mirando los celulares en una reunión de amigos, uniformando sensaciones, sentimientos, congojas y alegrías sintetizadas en dibujitos genéricos y memes.
Las nuevas generaciones, los que llegaron con la “IA” bajo el brazo, serán capaces de resolver cuestiones de cualquier índole por si solos, la inteligencia artificial será de gran ayuda para el cole, ya no habrá aplazos, podrán presentar las mejores Tesis en la facultad, hacer los mejores CV …

Todo muy bonito, pero dónde quedará la inteligencia real, cómo desarrollarán la capacidad de razonar coherentemente, de resolver situaciones de la vida cotidiana, dónde quedará la creatividad, la individualidad y la originalidad, si se dejan atrapar por la tecnología en lugar de usarla como lo que es, una excelente herramienta para el desarrollo de la humanidad.
Ahora, la pregunta del millón, ante la irrupción de la IA, ¿dónde quedará la inteligencia emocional? ¿Estos futuros cibernautas, que serán los hombres del mañana, podrán correrse de su mundo virtual y empatizar con la realidad del prójimo?