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[Argentinadas] Cosas del ayer, entre la alegría y la nostalgia
¿Se acuerdan del Winco? ¡Qué habría sido de la generación del 60, de las americanas y las matinés, sin un Wincofon!
¡Y de los modernísimos longplays de vinilo de colores, de las tardecitas escuchando a los Beatles con los vecinos del barrio!
Antecesor de la bandeja de discos, el tocadiscos te permitía llevar la música con vos, cazabas el aparato, unos discos y lo escuchabas donde hubiera un enchufe.

Después, vendría los pasacasetes a copar el lugar de ese tan democrático y popular aparato, pero jamás sería lo mismo.
Tantos recuerdos de objetos de uso que han ido cayendo injustamente en desuso vienen a la memoria cuando uno lleva un par de añitos encima, como para entretenerse largo rato…
Tantos recuerdos de objetos de uso que han ido cayendo injustamente en desuso vienen a la memoria cuando uno lleva un par de añitos encima, como para entretenerse largo rato…
Junto al Winco se me aparecen las luces psicodélicas y los pantalones Oxford de cuerina.
O ¡las máquinas de cortar pasto!, tracción a sangre nomás, que llevaban las cuchillas entre medio de las ruedas; para cortar ibas y venías lo que te daban las ruedas, cortabas una zona de 2 x 2 en un vaivén interminable que te llevaba cuatro horitas y quedabas muerto.
¡¿Y los ruleros?!¿Qué mujer no los usaba? Aunque tuviera rulos naturales, había señoras que lucían unos preciosos pañuelos coloridos para taparlos y así andaban por la vida, barriendo la vereda, haciendo compras, conversando con otras señoras igualmente elegantes… cuando se los sacaban ya se iban a dormir, no me explico cuándo lucirían sus peinados.
Otra cosa era la «toca»,¡ah! Arte como pocos el de hacerse la toca para que el pelo quedara lacio como lamida de vaca (¡otra que el formol!).
La toca se la hacían por la noche y se dormía con esto en la cabeza, claro que por la mañana llevaba un tiempito desarmarla y peinarse para ir al trabajo hecha una diosa.

¡Los vasitos retráctiles para el cole!… Como una cajita redonda y bieeen chatita; y se me vienen a la memoria los autitos enmasillados, las bolitas y los aceritos; las latas de galletas con ventanita en el almacén del barrio, la cortina mosquitera hecha de tapitas de metal de las gaseosas (que lucía dicho almacén)…
¡Huuuy!, podría seguir, pero dejo que Uds. se acuerden cada uno de lo suyo. Traten de hacer una lista y así estimularán su mente, cosa que nunca viene mal a cierta edad.