El accidente ocurrió pasado el mediodía de este jueves. Un...Leer más
La familia de Lionel Messi emitió este jueves un comunicado...Leer más
El gobernador Martín Llaryora lanzó el programa “Estamos Juntos”, una...Leer más
La Municipalidad de Villa María invitó a vecinos, familias y...Leer más
La Municipalidad de Villa María puso en funcionamiento un nuevo...Leer más
El Hospital Pasteur de Villa María concretó un procedimiento inédito...Leer más
[Argentinadas] En vacaciones, ¿todo bien, tutto bene o tudo bem?
Escribe: Raquel Baratelli
En vacaciones es frecuente el tránsito y tráfico de idiomas diferentes, que se juntan y se cruzan en pos de la comunicación entre turistas y lugareños.
Pero las charlas entre personas que usan idiomas diferentes pueden resultar trabadas y difíciles, a punto de superar los límites de la incomunicación total.
Sin embargo, es frecuente que los interlocutores queden satisfechos creyendo haberse entendido perfectamente con ayuda de señas y gestos clarificadores.
Los argentino-parlantes, en particular, con ese afán de comunicarnos y entendernos con todo mortal, ante un extranjero, recurrimos a un conjunto de técnicas de lo más variado.
Levantamos el tono de voz, como si el otro fuera sordo; hablamos lento y abriendo bien la boca, modulando exageradamente y acentuando las vocales como si el otro fuera tonto.
En una misma frase repetiremos veinte veces “¿me entendés?”. Gesticulamos de más, indicando con manos y brazos “chico”, “grande”, “allá”, “acá” …
Todo argentino que se precie siempre encontrará la forma de hablar con cualquiera, sea quien sea y esté donde esté
Con todo esto sólo acentuamos, además de nuestra tonada, la confusión del pobre infeliz que sólo quería saber dónde encontrar un bar o cómo llegar a la terminal.
Si la charla se prolonga se nos sale el italiano que todo argentino lleva dentro, adoptamos el ritmo y la tonada- que recordamos de alguna película con Mastroianni o Sofía Loren- y hasta cambiamos las palabras con un agregado de portugués brasileño, creando frases como “tuto boom” o “ío falo” …

Ni qué decir si el tipo es brasileño…, ahí sí que el italianito se siente en su salsa, y como dueño de la charla clavará el “bonna note”, “molto óbrigado”, “eu sonno”, mezclando y haciendo analogías ridículas con los tres idiomas.
En fin, todo argentino que se precie sabe y siente que la comunicación entre las personas es importante y que siempre encontrará la forma de hablar con cualquiera, sea quien sea y esté donde esté.
En definitiva, comunicarse es cuestión de voluntad.
¿O no?
También podés leer: