Con la denominación de Pulso James Craik el Frente Cívico...Leer más
Se trata de una obra que brinda más comodidades a...Leer más
Funcionarios municipales participaron en una reunión de trabajo con realizadores...Leer más
Del jueves 16 al domingo 19 de abril, Villa María...Leer más
La jornada de este martes 14 de abril se presenta...Leer más
📢 Así presentó el municipio villamariense la jornada del 25...Leer más
[Argentinadas] Hablemos de paternar: Gajes de ser el “Pa”
Escribe: Raquel Baratelli
Paternar hoy es perderse en un universo lleno de pañales, chupetes y bártulos de toda clase, incorporar temas nuevos de conversación en la pareja (cacas, pises y babas) es adentrarse en el clima del trasnoche; descubrir un mundo de diminutivos y onomatopeyas, destapar gestos que se creían ajenos a uno, entregarse al vaivén de ser hamaca.
Paternar es convertirse en fabricante de besos, cantante amateur de nanas, productor de “chsh”, coproductor de silencios absolutos, buscador de sonidos blancos, contador de cuentos, inventor de juegos… primerizo o reincidente, cada Pa entiende que un bebé es un nuevo comienzo lleno de buenos augurios y recuerdos por atesorar.
Padre, Pa, Papá, Papi, Papito, te digan cómo te digan serás vestuarista, peluquero, comediante, instructor, conductor designado, acompañante oficial de canchas, cines y fiestitas, guardaespaldas, enfermero, entrenador… según crecen los peques, serás lo que debas ser, a sabiendas de que a su entender pasarás por varias etapas, de ídolo a ogro, de saberlo todo a ignorante y a los cuarenta serás viejo; sentirás el peso de dar el ejemplo, de corregir, de contrariar cuando sea necesario.

O sea, chicos, el título de Padre es para siempre, pero hay que hacer mérito para conservarlo, no es cuestión de llevárselo de arriba, hay que agiornarse a los tiempos que corren, adecuarse a las necesidades de cada hijo y estar dispuesto a perfeccionarse.
El título de Padre es para siempre, pero hay que hacer mérito para conservarlo, no es cuestión de llevárselo de arriba
La vida cambia, los conceptos se ajustan, los roles se renuevan y la paternidad evoluciona.
Ser padre, hoy, ayer y siempre, sin dudas, es incorporar una nueva responsabilidad a la vida, un trabajo de tiempo completo que puede amedrentar a cualquiera.
Sin embargo, la recompensa es inmediata al ver a tu niño por primera vez, premio que se renueva en cada una de las sonrisas que te regala y se reproduce cada día cuando el peque va creciendo y descubriendo el mundo de tu mano.