La Asamblea de Delegadas y Delegados Departamentales de la UEPC...Leer más
Un grave accidente ocurrido durante una etapa del Rally Sudamericano...Leer más
Una mujer de 49 años fue detenida en barrio Evita...Leer más
Villa María vuelve a decir presente en el fútbol nacional...Leer más
En el marco del mes de la Concientización sobre el...Leer más
La Municipalidad de Villa María presentó una nueva edición de...Leer más
[Argentinadas] ¡Qué veranito, papá!
Escribe: Raquel Baratelli
Arrancó el verano, chicos, calentitos los panchos, termómetro al palo, mosquitos insaciables; estampida de precios y las ganas de salir corriendo que se apoderan de nuestro ser.
El año nuevo arrancó con todas las de la ley, vientos, aguaceros y granizadas varias, más inflación inestabilidades de todo tipo… y si de ley se trata, la Constitución bien gracias.

“El León” y sus secuaces lanzaron el rugido que despertó hasta a los pibes de la CGT. En momentos en que el laburante está intentando tomarse vacaciones, ni para la pelopincho alcanza; llegan las ansiadas lluvias, y se pasan de rosca provocando desmanes; los mosquitos felices, no hay repelente que alcance; cuando el turismo empieza a activarse, hay menos vuelos, la nafta se va por las nubes, los bondis cuestan un huevo y el maple de huevos ni te cuento….
Ya lo advirtió Papá Noel, con su trineo a media máquina y el Niño Dios se la veía venir por la escasez de regalos, diciembre anunciaba tiempos de vacas flacas y bolsillos secos.
Ya veremos por dónde anduvieron los Reyes, pero ni con magia, viejo. En fin, escenarios difíciles y este que hoy nos toca, pero la vida es así, chicos, todo vuelve, hasta las peores inflaciones.
Para bien o para mal, el ser Argento siempre se acomoda, es resiliente de por sí y está preparado para bancar lo que venga
Afortunadamente, la mente argenta es resiliente de por sí y está preparada para bancar lo que venga; en momentos difíciles la creatividad sale a la luz, la Fe empieza a mover las montañas de incertidumbre, la amnesia se apodera de la neurona, el panorama se aclara y al tiempito uno se acostumbra y todo se ve mejor.
Quien vacacionara una quincena, chocho pasea un finde; no hay más ahora doce, bienvenido al fiado; aumenta el boleto, las golosinas y el pan, se usa la bici, se cuidan los dientes y se come menos pan; quien trabaja en blanco reza y el contratado va organizando alguna changa; si la carne se va por las nubes y los lácteos vuelan, con papa, fideos y mate alcanza…
Para bien o para mal, el ser Argento siempre se acomoda. Así es la cosa, chicos, en esta Argentina nueva, del “verdadero” y tan ansiado cambio hay que tener paciencia y al que quiera celeste que le cueste, sólo esperemos que quien proponga rascar la olla también la rasque.