[BUENA VIDA] Las gotas que colman el vaso, el principio del cambio

Escribe: Eleonora Casadei (*)

¡Buenas! Día de brindis.

¿Brindar solo por una gota?

¡Pero qué GOTA! Es la gota “alentadora»

La que rebalsó la paciencia, la espera, la tolerancia, el silencio, ese mismo que no lo hablará la boca, pero sí el cuerpo.

Por qué no alimentar con esa gota a la sedienta autoestima o al poder de hablar lo que calla la mente.

Esa gota llena más que el vaso medio lleno.

Muchas veces lo que se derrama no es por culpa de la gota o del vaso chico.

Es por nuestra culpa de no entender y comprender que nada entra cuando ya se está lleno, y ojo que lleno ¡no es lo mismo que, completo!

Así que, si se rebalsó el vaso, andá, busca tu autoestima y con una tremenda sonrisa te limpias el Alma sin ensuciar al otro.

Me hago cargo de mi vaso.

Me hago cargo de mis límites.

Porque al final no te quedaste vacío, solo fue una GOTA.

(*) Instructora de Pilates y Yoga

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