Dióxido de cloro: el blanqueador industrial ofrecido como la cura milagrosa

Dos recientes muertes de personas que habían bebido dióxido de cloro son investigadas para conocer si esa fue la verdadera causa. Se trata de un hombre de 50 años, en Jujuy, y de un niño de 5, en Neuquén. Tras estos fallecimientos, las autoridades sanitarias remarcaron la peligrosidad de la sustancia.

El Ministerio de Salud de Córdoba advirtió que la utilización de una de las tantas recetas mágicas para combatir el coronavirus, el dióxido de cloro, puede provocar riesgos graves para la salud. Entre estos, cuadros digestivos irritativos severos, trastornos cardiovasculares y afecciones renales.

La Organización Mundial de la Salud, el Ministerio de Salud de la Nación y otras organizaciones ya se habían pronunciado en este sentido. Su consumo puede acarrear serios trastornos en el organismo.

La ingesta o inhalación de esta sustancia puede poner en peligro la salud de las personas y, a la vez, retrasar la atención médica oportuna, indicó el Departamento de Salud Ambiental de la cartera sanitaria.

Además, aclaró que ninguno de estos productos ha demostrado ser seguro o eficaz para tratar ninguna enfermedad, incluido el Covid-19.

La cartera dirigida por el ministro Diego Cardozo desaconsejó la automedicación con estos productos ofrecidos como mágicos.

Al respecto, Nilda Gait, a cargo del Departamento de Salud Ambiental, enfatizó: Se comercializan en sitios web o tiendas productos a base de dióxido de cloro o clorito de sodio (también conocido como MMS, por Miracle Mineral Solution – suplemento mineral milagroso-), publicitados como tratamiento médico, sin ninguna evidencia científica que garantice su seguridad o eficacia, que resultan un riesgo para la salud de las personas que lo consumen”.

En internet y las redes sociales, Mercado Libre inclusive, llueven las ofertas de esta sustancia ofrecida como la cura milagrosa para enfermedades varias. Entre ellas, la que está en boga, el Covid-19.

En el mundo

En Bolivia, en tanto, el Parlamento aprobó hace poco una controvertida ley que autoriza el uso del dióxido de cloro como tratamiento contra la enfermedad por coronavirus.

La medida desató críticas y apoyo entre médicos y especialistas de ese país. Mientras tanto, las ventas de este producto en internet y en puestos callejeros se dispararon notablemente.

La fama repentina de este producto tóxico se vio incrementada a partir de un video viral reciente que tiene como protagonista a un supuesto médico alemán denominado Andreas Ludwig Kalcker, quien asegura ser investigador y promueve su consumo para curar el Covid-19.

Usos y consecuencias

Días atrás, fue muy comentado el caso de la conductora Viviana Canosa que bebió dióxido de cloro mientras hacía su programa en vivo.

 «Voy a tomar un traguito, yo no recomiendo pero les muestro lo que hago», dijo antes de beber el líquido, guiñar un ojo, levantar su pulgar derecho y saludar hasta mañana.

A raíz de la polémica desatada, recibió varias críticas y la reprobación de especialistas y organismos sanitarios.

Es que la ingesta de estos preparados de dióxido de cloro y/o clorito de sodio -que reaccionan rápidamente en los tejidos humanos- pueden provocar cuadros digestivos irritativos severos, con la presencia de náuseas, vómitos y diarreas, además de graves trastornos hematológicos cardiovasculares y renales, entre otros.

Si se inhalan, pueden generar broncoespasmo, neumonitis química y edema de glotis.

En los últimos días, la Anmat emitió un comunicado donde informa que el dióxido de cloro no posee autorización por parte de ese organismo para su comercialización y uso. 

El equipo de especialistas explicó que el dióxido de cloro y el clorito de sodio son químicos autorizados como blanqueadores en la fabricación de papel, fibras textiles y para la desinfección de edificios, así como agentes antimicrobianos en soluciones acuosas para lavar frutas y verduras, en el agua de procesamiento de aves de corral y en la potabilización de agua.

Además, alertan que las concentraciones permitidas de dióxido de cloro para usos relacionados con agua de bebida o procesamiento de alimentos son miles de veces menores a las erradamente recomendadas como terapéuticas o profilácticas de la Covid-19.

  • Mirá el video de Viviana Canosa que despertó polémica y reprobación:

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