“El Viejo Matías”: De linyeras, crotos y atorrantes [VIDEOS]

Música e Historia –  “…un fantasma errante le toca la piel…”

Escribe: Leo Muñoz

La palabra “linyera” pertenece al lunfardo y se refiere a un vagabundo, individuo pobre, sin residencia fija, al menos que pueda figurar como domicilio, una persona en situación de calle, no atado a nadie o quizás desatado de todos.

Lo podés encontrar en una plaza, un puente, olvidado del ritmo de las ciudades, espectador de la vida, ocasional changarín.

Un sinónimo es la palabra “croto”, un argentinismo que se origina en el nombre del gobernador de Buenos Aires, José C. Crotto, que impulsó una ley que permitía a los trabajadores rurales (peones golondrina) viajar gratis en trenes cargueros, por lo que se los llamaba “crotos”.

El término se extendió a los que no tenían hogar o estaban mal vestidos.

La palabra “atorrante” es otro argentinismo relacionado, en tiempo de canalizarse de manera subterránea aguas de la ciudad de Buenos Aires (señalan también otras localidades), los enormes caños eran usados para pernoctar por vagabundos y trabajadores de la obra. Los caños tenían el nombre del fabricante A. Torrent, derivando del mismo la palabra “atorrante” para los que vivían o descansaban en ellos.

El Viejo Matías

Víctor Heredia contó que la letra se inspira en una persona real que vivía en la vieja estación del Ferrocarril Sarmiento construida de chapas y madera en Paso del Rey.

Fue su primer éxito musical, que lo llevaría a la fama en 1970, la canción también daba el título al disco. La letra describe el lugar y al personaje al que conociera de niño, el linyera que con sus bolsas y latas deambulaba en el lugar.

A sus 9 años tomaba dos veces el tren por semana y pedía a su mamá o papá una moneda para el vagabundo, al que recordaba sucio, con barba descuidada y ojos tristes. Con los niños del barrio temían a Matías, algunos se burlaban de él, pero no se le acercaban.

Puede que haya sido un trabajador ferroviario, quizás relacionado al gremio. Con 24 años volvió a encontrarlo, redescubriendo el autor, con una nueva mirada, al solitario viejo, rumiante de soledad, sensibilizando su fibra artística y despertando la bella canción.

La Estación de Paso del Rey

En 1973 murió el viejo Matías. La estación fue remodelada en los 90. Iniciativas de la agrupación APROMAC y del Concejo Deliberante de Moreno procuran ubicar una estatua en la estación que recuerde al musicalmente inmortalizado personaje.

Aunque, claro, es mejor honrar a los necesitados ya en vida, con una existencia digna. Que no se queden mirando las vías vacías del tren que pasó.

“El Viejo Matías” (Víctor Heredia)

La lluvia y el viento eran dos hermanos
corriendo furiosos por el terraplén
y en un banco oscuro, mojado y mugriento
él se acomodaba su uniforme gris.

El viejo Matías duerme en cualquier parte
un fantasma errante le toca la piel
pero cuando llueve sus despojos buscan
la estación de chapas de Paso del Rey.

Es cuco de niños y de no tan niños
su figura triste cruzando el andén
porque nadie ha visto sus ojos cansados
la cruz del olvido temblando en sus pies.

A veces murmura cosas incoherentes
habla de la guerra, imita al cañón
y otras veces pone en sus ojos un niño
y acuna en sus brazos su bolso marrón.

Cuando llegan trenes repletos de obreros
se pone contento, brilla su mirar
gorrión de la tarde, quiere hablar con todos
y después se queda solo en el andén.

Se queda mirando las vías vacías
la luz que se pierde del tren que pasó
y después se aleja murmurando cosas
el viejo Matías, ogro del lugar.

La lluvia y el viento eran dos hermanos
corriendo furiosos por el terraplén
y en un banco oscuro, mojado y mugriento
él se acomodaba su uniforme gris.

1 comentario en ““El Viejo Matías”: De linyeras, crotos y atorrantes [VIDEOS]”

  1. Para hablar de linyeras es necesario haber hablado y escuchado sus historias, yo tenía 5/6 años y en una estación provincia Buenos Aires mi papá que era el jefe estación, cuando paraban allí, buscando trabajo en las chacras vecinas, les daba permiso para dormir en uno de los galpones, ellos retribuían con liebres, ranas que yo miraba limpiar y escuchaba sus historias, cantar canta quien sabe… pero ¿Habrá visto un LINYERA?, con mayúscula alguna vez???????????? Digo, comento, nada más.

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