[Historias] El Reloj de la memoria sin tiempo cumplió 30 años

Desde 1993, Villa María cuenta con un monumento donde funciona un reloj de sol en memoria de los desaparecidos y víctimas locales de la dictadura militar iniciada en 1976.

Este grupo escultórico denominado “Memoria Sin Tiempo” fue inaugurado el 27 de febrero de 1993 en la Costanera de la ciudad.

El escultor villanovense Armando Fabre fue el autor de la idea del nombre. El artista ciego es el creador también de obras como el Centinela Pampa en Chazón, la figura de Hipólito Yrigoyen en Villa Nueva y el monumento de San Martín en Ticino.

El grupo escultórico está integrado por siete piedras colocadas alrededor de un reloj de sol. Cada una representa a uno de los desaparecidos villarienses y lleva su nombre grabado.

Las piedras se extrajeron del río en La Calera, lugar elegido por una cuestión operativa: para poder llevar la grúa, ya que era un sitio firme donde apoyarla, y la cercanía de una ruta para luego trasladarlas.

La piedra más grande tiene unos tres metros de altura y pesa cerca de siete toneladas, el resto tienen similar tamaño, pero son muy distintas entre sí.

Una vez obtenidas las piedras, la Municipalidad donó un terreno y la construcción, el Concejo Deliberante aprobó, en 1992, su realización, y la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos brindó su colaboración.

Al principio, los impulsores de la idea, pensaron que cada piedra debía tener el nombre completo, el año de nacimiento y la leyenda “desaparecido”, pero el tallador no llegó con los tiempos y sólo llevan el nombre de pila.

Más desaparecidos

En ese momento se sabía de siete desaparecidos villamarienses, por ello decidieron colocar esta cantidad de piedras, pero en los días siguientes aparecieron más familiares de personas a las que se llevaron y jamás volvieron.

Gente que en trece años no se había atrevido a contarlo y a las que el monumento motivó para hacerlo.

En el año 2017 se incluyó la colocación de 19 mosaicos llamadas “baldosas de Memoria” con los nombres de las víctimas del terrorismo de Estado que en su momento no se registraron en las rocas que forman el conjunto.

Junto con el monumento, se dispuso un cartel con un texto de Roberto Fontanarrosa.

Allí, se lee: “Ojalá que la memoria colectiva haga de este reloj de sol un punto de encuentro, un lugar de juego y un indicador de citas, y ojalá también esa misma memoria logre que nunca más un reloj sirva tan solo, para contar las horas, los minutos y los segundos, en la angustiosa espera de los seres queridos que nunca volvieron”.

Fuentes: Villa María Educativa y Turismo Villa María

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