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[Historias] El Rey de Hierro, el tren futurista que ya no está, pero marcó una época
El siglo XX fue una época dorada para los ferrocarriles del mundo, que se instalaron como el medio de transporte ideal para trasladar pasajeros y mercaderías, en forma rápida, segura y a grandes distancias. El Mercury fue uno de ellos.
Escribe: JULIO A. BENÍTEZ – benitezjulioalberto@gmail.com
A pedido de la Central de Ferrocarriles de E.E.U.U, don Henry Dreyfus construyó al fabuloso y futurista “Mercury”, apodado el Rey de Hierro, curvilíneo, con 9 coches para 410 pasajeros, y otro coche para poder disfrutar por grandes ventanales todo el paisaje natural de los recorridos, que comenzaron el 15 de julio de 1936.
Su primer viaje fue realizado, ida y vuelta, desde Cleveland a Detroit. Usaba el carbón como combustible.

El requerimiento de la población exigió más trenes con estas características, cómodos, con los asientos más grandes, alejados de las ventanillas, al centro, un poco más alejados unos de otros, con porta equipajes personales, bolsos, ropa de uso necesario, y las valijas.
Y lo que fuera más grande se colocaba en un vagón por orden de número de asiento de su dueño, es decir al descender, todo rápido, comodidad absoluta, digamos era como un club privado.
Extensión de líneas
Así, ante el auge de este medio de transporte, el Mercury extendió sus líneas a Connecticut y Chicago, partiendo desde su central en Cleveland. Su velocidad media registrada era de 130 km/hora, pero podía llegar a desarrollar 160.

Pero, la línea a Connecticut dejó de funcionar en 1957, la que llegaba a Chicago bajó sus barreras en 1958 y la fábrica cerró en 1959, posiblemente porque el futuro de la existencia de ese combustible comenzaría a escasear.
Este ícono que no se olvida en la historia ferroviaria de Estados Unidos.