[Historias] La Cervecería Río Segundo, del Porroncito a la «Gini» y la «Crush»

Escribe: Julio A. Benítez – benitezjulioalberto@miguelandreis

Cervecería Río Segundo, emblemática empresa villamariense, ha tomado la concesión otorgada directamente por Crush S.A., para la elaboración y distribución de sus productos, teniendo en cuenta el excelente concepto comercial que tiene en toda la zona donde actúa desde hace muchos años, con fábrica en calle San Juan esquina L. N. Alem.

Retribuyendo la exitosa aceptación de su producto, la citada sociedad ha lanzado últimamente a la venta el nuevo envase de un litro neto de bebida Crush, con pleno éxito, para agregar a la brevedad la producción del producto Gini, con sabores   limón y pomelo.

La cervecería, con una superficie de 4.000 metros cuadrados, tiene su fábrica instalada con los más modernos elementos en un edificio de 3.000 metros cuadrados, y su producción diaria, con maquinaria totalmente automática, alcanza a las 200 botellas por minuto.

El personal permanente es de 25 empleados y el temporario es de 8 y, de esta manera, la empresa significa también un apreciable aporte de orden social para Villa María, dando trabajo a este considerable número de operarios.

Crush, con materia prima natural

Todo consumidor de los productos Crush no ignora que, en el contenido del envase, existe un complejo industrial de vastas proporciones.

El inicio de Crush fue en 1946 cuando se instaló en Bella Vista, Corrientes, el primer Centro de Producción de jugos concentrados y aceites esenciales, cuyas tareas en principio se hacían a mano.

A partir de las sucesivas modernizaciones y la incorporación de nuevas técnicas, hoy se puede contar con aquel centro de producción, que funciona acorde con las nuevas necesidades de la empresa, que con orgullo manifiesta que los técnicos y obreros pertenecen a la zona de Bella Vista y que el contenido de cada botella está fabricado con puro jugo de naranja, como será con jugo natural la próxima fabricación de GINI.

Fiesta anual de la Cervecería Río Segundo, años 50. (Foto de Dr. Alberto R. Mauhum, cedida a Córdoba de Antaño).

Y así fue que luego la  fábrica correntina de gaseosas instaló dos más en San Roque, que constituyeron una mejor base del plan de incremento de la plantación del citrus que se inició en 1967, con 4 mil hectáreas para el cultivo de naranjas, pomelos y limón, materia prima que luego de una previa y rigurosa selección, es trasladada a quintas para su plantación definitiva, donde quedan sometidas a permanente cuidado, que impiden que el terreno se vea afectado por la erosión, tanto hídrica como eólica.

La característica de esta implantación citrícola se basa fundamentalmente en el alto nivel tecnológico y en la ocupación de mano de obra idónea que encuentran permanentes rumbos de una mejor capacitación.

Entonces Villa María dispondrá, por la acertada elección de una gran empresa, de excelentes productos, en este caso de nuevos gustos de gaseosas, fabricadas con materia prima natural.

Fuente: Periódico Centenario Nº 29 del 9 de octubre de 1969.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *