[Historias] Lo que nos dejaba la lluvia ¡Aquellos barquitos de papel!

Los barquitos de papel luego de una lluvia forman parte de la nostalgia, de los inolvidables recuerdos de la infancia de muchos de nosotros. Ya no se ven como antes, en el paisaje acuoso de nuestras calles y veredas desgastadas. Son otros tiempos, pero nunca está demás volver hacia atrás y recordar los pequeños momentos que nos hicieron felices, aunque sea por un rato.

Escribe: Mg. Hernán Allasia

 

“Este barco lo plegué con fino papel de seda.

Andará por el arroyo del cordón de mi vereda.

Lleva en su carga un poema, un caramelo, una flor.

Los dejará silencioso en la casa de mi amor.

Cuando ella lo descubra lo secará con un beso,

con un “te quiero” bordado lo mandará de regreso”.

  

“Ayer llovió muchísimo en La Habana, tanto, que la inauguración del Carnaval, prevista para un segundo después del cañonazo de las nueve, tuvo que ser pospuesta. Los habaneros tuvieron que suspender el jolgorio y correr a guarecerse debajo de los portales cercanos al Malecón”, expresa Sheyla Valladares en su blog Criatura de isla.

Continúa diciendo: “La lluvia a veces trae sus regalos. Ayer después de mucho tiempo volví a ver barcos de papel navegando por las cunetas de las aceras. Barcos blancos, construidos sin buscar la perfección, en fila india, atropellándose para alcanzar el primer lugar, impulsados por la corriente de agua y por los gritos alborozados de los niños”.

“Hacía tiempo que no veía niños divertirse así, de una manera tan natural, casi inconscientemente. Pero allí estaban ellos, en medio del ajetreo de la ciudad, casi cuando caía la tarde, cuando ya nadie prestaba mucha atención a la posible magia que podría salir de cualquier rincón”.

Cómo hacer un barquito de papel

  1. Dobla hoja a la mitad.
  2. Colocar en posición horizontal y pliega los bordes hacia el centro haciendo un pentágono.
  3. Tomas los pliegues inferiores y dobla hacia arriba formando un sombrero de papel.
  4. Repite la doblez. Esta vez realizar el mismo,  con la parte inferior hasta que quede un triángulo con tres solapas.
  5. Abre lo construido hacia los lados para obtener el barquito de papel.

 Escribe Edith Mabel Russo su poema y dice:

Este barco lo plegué con fino papel de seda.

Andará por el arroyo del cordón de mi vereda.

Lleva en su carga un poema, un caramelo, una flor.

Los dejará silencioso en la casa de mi amor.

Cuando ella lo descubra lo secará con un beso,

con un “te quiero” bordado lo mandará de regreso.

Yo lo veré aparecer.

Mis manos serán el puerto,

los sueños haciendo ronda y mi corazón abierto.

Si lo ves, no lo detengas,

un barquito enamorado,

tiene permiso especial

para andar por cualquier lado.

También podés ver:

Fuentes:

criaturadeisla.wordpress.com

saposyprincesas.elmundo.es

lacasanaranja.com.ar/

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