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[Informe Anual] El año 2025 fue uno de los menos «llovedores» de las últimas dos décadas
Clima Global presentó el anuario con datos propios de las lluvias registradas desde 2003 a 2025.
Escribe: Mag. Hernán Allasia
En los últimos 23 años, el 2003 fue uno de los menos llovedores junto al 2023. El año pasado, con otros guarismos, no se quedó atrás entre los más “secos”. Además, se vislumbra valores elevados en el 2018 y el 2024, tal vez récord para estos lares.


Si vemos el detalle de lluvias durante el año 2024 y el 2025 se observan 417 milímetros menos comparativamente al año pasado y el 2024.
Claro está, que los valores mensuales de cada uno de estos 2 años analizados, se proyectan distintos.
Si analizamos los dos cuadros (2024 y 2025); febrero del 2024 lleva la delantera con 121 milímetros de lluvia más que en el 2025. En cambio para marzo del 2025 triunfa por sobre el 2024 en 76 mm. Abril del 2025, queda rezagado del mismo mes en 2024.

En otro orden, hubo 4 meses del 2024 con 0 (cero) mm de lluvia (junio, julio, agosto y septiembre); a diferencia del 2025 que no hubo mm registrados, solo en 2 meses (junio y julio).
Por si fuese poco la variabilidad de precipitaciones en forma de lluvia; en agosto del 2024 no llovió absolutamente nada, en tanto que durante el mismo mes mencionado, durante el 2025 el valor arrojado fue de 150 mm.


No solo se puede deducir fácilmente, por los milimetrajes registrados, la diferencia de lluvias marcadas entre 2024 y 2025; sino que, se pone de manifiesto la variabilidad en las marcas diarias mensuales de estos años comparados; a la vez la desconcentración de lluvias marca la diferencia entre los valores mensuales de cada año analizado.
Concluyendo, es que a través del presente informe, intentamos tangibilizar las condiciones naturales de nuestro ecosistema regional; de seguro extrapolable a cada provincia de Argentina, sin dejar de mencionar, las consecuencias de este tipo de fenómenos climáticos, que pueden traer aparejado, cambio en nuestras rutinas de vida en sociedad.
Sirvan los datos compartidos, para entender, en parte, la evolución con el paso del tiempo, de nuestro clima en la región y vayamos elaborando, cada uno, nuestra “propia hoja de convivencia” con el medio ambiente que nos rodea.
¿Vale pensar en el comportamiento de la “naturaleza” y de la “no naturaleza” que podemos generar, nosotros, los seres humanos? ¿Influyen nuestros comportamientos, con el medio ambiente que nos rodea, en generar estas distorsiones estadísticas?