[Informe] ¿La escuela privada enseña mejor o tiene alumnos con más ventajas? «Resultados superiores» no es igual a «mejores colegios»

Los alumnos de escuelas privadas obtienen mejores resultados que los de escuelas estatales. Según Aprender 2025, en Matemática, más de 5 de cada 10 alumnos de sexto grado de escuelas estatales no superan el nivel básico, frente a menos de 3 de cada 10 en las privadas. En Lengua, la diferencia es de casi 3 frente a 1 de cada 10. Pero ¿las escuelas privadas enseñan mejor o tienen alumnos con más ventajas? Un reciente informe de Edulab de la consultora Idesa arroja datos sorprendentes.

Las condiciones familiares influyen en los aprendizajes, y ambos sectores reciben alumnos de realidades sociales muy diferentes. En Argentina, 6 de cada 10 estudiantes de nivel socioeconómico alto asisten a escuelas privadas, frente a apenas 6 de cada 100 entre los de nivel bajo.

El análisis con datos de PISA 2025 muestra que la ventaja privada en Matemática pasa de 59 a apenas 2 puntos cuando se consideran las condiciones socioeconómicas de los alumnos y de las escuelas. La diferencia deja de ser estadísticamente significativa, en línea con estudios anteriores para Argentina.

Los resultados sugieren que la ventaja de las privadas se explica principalmente por las condiciones sociales de sus alumnos y no necesariamente por una mejor enseñanza. Esto no significa que la gestión escolar sea irrelevante, sino que los mejores puntajes no demuestran que un modelo sea superior.

Esta conclusión invita a moderar las expectativas sobre las propuestas basadas en ampliar la elección de escuela. Que las privadas obtengan mejores resultados con los alumnos que hoy reciben no garantiza que mantendrían esa ventaja si incorporaran más estudiantes vulnerables.

El desafío es identificar qué prácticas mejoran los aprendizajes, sin confundir sus efectos con las ventajas sociales de partida, sostienen desde Idesa.

Las escuelas privadas reciben alumnos de familias más favorecidas

Para entender por qué las escuelas privadas obtienen mejores resultados, hay que considerar las condiciones sociales de sus alumnos. La investigación educativa muestra que los recursos del hogar, la educación de los padres y el entorno escolar influyen fuertemente en los aprendizajes.

Como las familias de mayores ingresos tienen más posibilidades de acceder a una escuela privada, ambos sectores reciben alumnos de realidades sociales muy diferentes.

Según Aprender 2025, solo 6 de cada 100 alumnos de nivel socioeconómico bajo asisten a escuelas privadas, frente a 6 de cada 10 entre los de nivel alto. La proporción aumenta progresivamente con los recursos familiares: del 13% en el nivel medio bajo al 35% en el medio alto.

Estas diferencias se reflejan en la composición social de las escuelas. En las estatales, la mitad de los alumnos pertenece a los niveles socioeconómicos bajo o medio bajo, frente al 14% en las privadas.

En cambio, más de 4 de cada 10 alumnos de escuelas privadas pertenecen al nivel más alto, frente a sólo 1 de cada 10 en las estatales. La brecha se observa en todo el país. Incluso en Formosa, donde las escuelas privadas tienen una mayor presencia de alumnos vulnerables, la proporción de estudiantes de nivel bajo o medio bajo (28%) es similar a la de las escuelas estatales de Tierra del Fuego (29%).

Estas diferencias se reflejan en la composición social de las escuelas. En las estatales, la mitad de los alumnos pertenece a los niveles socioeconómicos bajo o medio bajo, frente al 14% en las privadas.

En cambio, más de 4 de cada 10 alumnos de escuelas privadas pertenecen al nivel más alto, frente a solo 1 de cada 10 en las estatales. Así, las escuelas privadas no solo obtienen mejores resultados: también reciben alumnos con condiciones más favorables para aprender.

Sin embargo, para evaluar cuánto de su ventaja se explica por estas diferencias, no alcanza con considerar el nivel socioeconómico individual. También importa la composición social de la escuela, que puede influir en los aprendizajes.

¿Qué queda de la ventaja privada cuando se consideran las diferencias sociales?

Los estudios de Formichella (2011) y Dari, Quiroz y Cervini (2022), basados en PISA, encontraron que la ventaja de las escuelas privadas se reduce considerablemente y, en algunos casos, deja de ser 4 estadísticamente significativa cuando se consideran las condiciones socioeconómicas de los alumnos y de sus escuelas.

Para actualizar este análisis, se utilizan los microdatos de PISA 2025. Mediante herramientas estadísticas, se compara la diferencia de puntajes entre ambos sectores considerando primero el nivel socioeconómico de cada alumno y luego la composición social de la escuela.

Esto último importa porque estudiantes de familias similares pueden asistir a escuelas con entornos sociales muy diferentes. En Matemática, la ventaja privada en Argentina pasa de 59 a 39 puntos al considerar el nivel socioeconómico individual. Cuando también se incorpora la composición social de la escuela, se reduce a apenas 2 puntos y deja de ser estadísticamente significativa.

En el promedio de la OCDE ocurre algo similar: la ventaja privada pasa de 32 a 17 puntos y, al considerar también el entorno escolar, se invierte a favor de las escuelas estatales por 7,5 puntos.

Los resultados muestran que gran parte de la ventaja privada está asociada con las condiciones sociales de los alumnos y de las escuelas.

Esto no demuestra que ambos sectores enseñen igual, pero sí cuestiona que los mejores puntajes de las privadas sean evidencia suficiente de una mejor enseñanza. Tampoco permite asegurar que obtendrían los mismos resultados si recibieran una población estudiantil diferente.

Conclusiones: mejores resultados no significan necesariamente mejores escuelas

 Los resultados sugieren que la ventaja de las escuelas privadas se explica principalmente por las condiciones sociales de sus alumnos, más que por una mejor enseñanza.

En Argentina, la diferencia en Matemática pasa de 59 a apenas 2 puntos cuando se consideran las características socioeconómicas de los estudiantes y de las escuelas.

Es decir, cuando se comparan alumnos y entornos escolares similares, la ventaja privada prácticamente desaparece. Esto no significa que las escuelas estatales y privadas enseñen igual, ni que la gestión sea irrelevante. Significa que los mejores puntajes de las privadas no son evidencia suficiente de una enseñanza superior.

Tampoco puede suponerse que mantendrían sus resultados si recibieran una mayor proporción de alumnos vulnerables. La conclusión es que tener mejores alumnos en términos de condiciones sociales no es lo mismo que ser una mejor escuela.

Para mejorar la educación, el foco debería estar en identificar qué prácticas de enseñanza y gestión generan mejores aprendizajes, independientemente del sector al que pertenezcan.

Con información de Idesa

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