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Kreo, historia de un boliche
(In memoria del querido «Gato)
José “Gato” Giordano nos cuenta
José María “Gato” Giordano, es uno de los artífices de las confiterías bailables de los años sesenta en Villa María. Una década que se conformó, con los setenta, en un punto de inflexión en lo que hacía a divertimento, vertientes musicales y otros órdenes sociales y políticos.
La ciudad contó durante muchísimo tiempo con tres puntos de convocatorias a la hora de salir a “bolichear”, marcadamente diferenciados: Chac; Kreo y L´ibhou. Cada uno con su propia impronta social. Es que la villa en esos tiempos dejaba prevalecer sus stato quo.
Por: Miguel Andreis
Giordano cuenta que quien le puso “gato” de apelativo fue el recordado “Oso” Canelli, otro hacedor que abriera el inolvidable “Chac”, junto a otros socios. “Fuimos muy amigos y también tuvimos diferencias que nos separaron. En este negocio esas cosas suelen pasar”. José María es casado con Betty Sperá, con la que tuvieron dos hijos.
Sastre de profesión, actividad en la que trabajó por años “y la verdad que con la aguja gané un buen dinero que me permitió ingresar en otras experiencias”. Es allí donde desemboca en la charla en aquella confitería que fue toda una innovación en la ciudad, el IchiBan, en la calle Corrientes al 1073 (ex Peluquería París). “Éramos cuatro socios. Tuve la idea que se la comenté al Canario Grosso, y se sumaron Canelli y el gallego Osvaldo Gómez. Con mi hermano habíamos vendido una casa y ese dinero lo puse para armar ese negocio que se transformó en algo convocante. Es un laburo bastante esclavo, y éramos muchos para el reparto. Después de un tiempo le adquiero la parte de Canelli”.
Boliche y fútbol
No deja en la narrativa existencial su paso por el fútbol. “Jugué de muy pibe en el Ameghino, y nos llaman junto a Alberto Manero (ahora radicado en Rosario) a probarnos en Ñuwlls. Habíamos rendido muy bien, pero por motivos de papelería yo regresé y don Lorenzo Gilli me lleva a Talleres de Córdoba donde juego tres años(54-55 y 56). Lo hacía de 5 y me tocó debutar en la cancha de Belgrano (que era la única que tenía iluminación) contra un equipo de Suecia. Me pagaron 35.000 pesos por el pase. Volví y estuve en River y Director Técnico de Unión más tarde”
“Al Ichi iba gente, generalmente, de buen pasar económico y, te diría, las chicas más lindas de la ciudad. A la tarde se llenaban todas las mesas. Lo abrimos en el 63 y se lo vendimos a la familia Angelone en el ´71”
¿Cómo nace la idea de crear Kreo?
“ Akreo lo abrimos el 22 de agosto de 1969. La situación se dio de esta manera. A pocos metros del Ichi, sobre la misma vereda, don Lorenzo Gilli tenía una casa antigua. Un día charlando me dice que no sabía qué hacer con ella, la parte de abajo se la acababa de alquilar a Suixtil. Le explico que andábamos con ganas, junto al gallego (Gómez), de poner un boliche bailable. Dale –me indica- yo te la alquilo. Se trataba de una inversión importante. Algún resto contábamos como para largarnos pero no lo suficiente. Lo buscamos al arquitecto Passetti, el flaco. Un tipazo para que nos hiciera los planos. Sucede que al poco tiempo eran tantos los gastos que nos secamos. El gallego era el martillero del Banco Nación y no se animaba a pedir un crédito. Veíamos que los bolsillos ya no tenían respuestas. Una mañana llega Lorenzo, con quien éramos muy amigos, y me pregunta que pasa que no avanzábamos. Le canto la verdad: estábamos tocando fondo. La pregunta de él fue ¿cuánto les hace falta?, 200 mil le respondí. Ahí nomás me dice vamos al banco Italia; él tenía mucha guita depositada allí. Al llegar nos atiende el negro Becerra, le dice a Gilli, noooo, a éste –por mí- no me lo traigás que tiene descubiertos por todos lados. Nos reíamos todos. Lo cierto es que el gerente, Manavella, no me quería ver ni pasar al frente. Ya con esa plata en el sobre teníamos para seguir, sin seguridad de terminar. Al otro día viene el Gallego a decirme que unos parientes, los de O´Lar, Aguleiro, le ofrecieron dinero. Vos agarrá todo lo que te den, le remarcó. Y así llegamos a la finalización. Fue tanto el acontecimiento social que en seis meses pagamos al banco y a todos los que nos facilitaron dinero. Gran parte de ese logro se lo debemos a Don Lorenzo. Mi hermano trabajaba con él”.
¿¡Chac o Creo!? … o las dos, una el viernes, otra el sábado y el domingo a elección
“Chac había abierto unos meses antes. Nosotros metíamos unas cuatrocientas personas por noche. Sucede que en un momento fallece el padre de Canelli y Chac no abrió ese fin de semana. Se nos llenó la confitería de tal manera que había gente haciendo cola. Desde ese momento siempre tuvimos tanta concurrencia que no entraba una alfiler”.
“Nos fue muy bien económicamente. Compré inmuebles e hice otras inversiones. Ya por entonces tenía la idea de hacer un salón de fiestas como el que había visto en el Sheraton. Pensé que en la villa era un golazo. Pero no lo pude concretar, porque debo decir que así como la gané también perdí dinero con otros negocios. Mirá cuánto tiempo después se impusieron los salones de este tipo”
“AbrimosKreo en el 69, hasta el 79 que tuvimos una pequeña caída, ya en el 82 lo reacondicionamos, cuando se abrió kabranca. Pero la confitería de la costanera nos mató a todos. Inclusive al Chac. Lo de kabranca fue fulminante. Nos liquidó”.
Kabranca el exterminador
Los dueños de Kabranca fueron el Petiso Gazcón y Remo Salera. Y aquí hay una historia que no muchos conocen. Mi pibe jugaba al Baby en Bancaria y un día nos tocó con Centralito, nos quedamos con varios padres que habíamos hecho una comisión, a comer en el quincho del Central Argentino. El Presidente del Central era Ghione, de la imprenta, junto con él estaban el Negro Pacheco, Ghella, Salera, Corradini y varios más. Y cuando la cosa a uno le va bien, inevitablemente se agranda. Y se me ocurrió decir que me gustaría hacer allí, en la cúpula que estaba vacía, un boliche bailable. Yo me iba a meter, pero el gallego me decía ¿¡quién va a ir a bailar a la Costanera!?. Ni loco… No lo pude convencer. Corradini me expone que él se asociaba y sino nos ayudaba a terminar la infraestructura. Esa misma semana llegan para hablar conmigo Ghione y otros de la comisión ofreciéndome el lugar por 10 años y después quedaba para el club. Y no hubo manera de convencer a Gómez. Yo tenía la idea que las confiterías tienen fecha de vencimiento. Un día la gente deja de concurrir y chau… Así fue. Chac metía 1.000 a 1.200 personas por sábado, nosotros abríamos viernes, sábado y domingo, con una cifra similar sumando las tres noches. El espacio era mucho más chico”
La hermana Gabriela Moscoso
“Lo que fue de suma importancia para nosotros, es que las chicas de las Rosarinas junto con los del Rivadavia nos vendían las entradas. Y especialmente las alumnas de las Rosarinas atraían a un montón de chicos. Ocurre que un día me manda a llamar la monja directora hermana Gabriela Moscoso, necesitaba hablarconmigo. Uhh, no quería ir. Era brava esta monja. Pensé que nos iba a sacar las chicas que eran la garantía de éxito de los viernes o vaya a saber qué me iba a decir. El Gallego se planta y dice tenés que ir. No me quedó alternativa. Voy, me hace tomar asiento y sin pre calentamiento me larga ´usted está haciendo una muy buena diferencia con mis alumnas´, ¿Cuánto les da de porcentaje? Respondo que el 20%. Nooo, contesta, aquí el negocio lo vamos a hacer los dos. Usted y la escuela. De ahora en más mitad y mitad. Me largué a reír y le dije que sí. Hizo un montón de cosas con ese dinero. Fue genial la monja. Directa y franca. Que en menos tiempo juntaron todo el dinero para el viaje de estudio. Cuando se recibieron iban de viaje a Bariloche, le preparamos una despedida en el Kreo que todavía se acuerdan. Fue fenomenal. Con comida y bailes. Las rosarinas nos dejaron fortuna”.
¿Cuál otro boliche abrieron?
“Yehú, en la costanera. Para parejas. Fue la otra confitería que creamos. Esa la hizo el arq. Díaz.
En el 82 reformamos a Kreo, pero ya no fue lo mismo, Kabranca se había impuesto. Pasamos a ser historia…
Y entre los nombres de este boliche bailable aparecen algunos como los de Oscar Almada (encargado), Caller, De Carlini; Botella Rodríguez; Palacios; Giordano; el negro Trequel (Ataide) como disc Jockey,en la misma función los domingos en matiné Pitino y Carlos Almada… seguramente en este reconto se nos escapan algunos apellidos. Kreo, sin dudas marcó todo un tiempo de diversión en los espacios bailables de la ciudad.
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4 comentarios en “Kreo, historia de un boliche”
EN LA FOTO DE LA PORTADAUN PERSONAJE DE PRIMERA EL RECORDADO KITO BOCO QUE DIOS LO TENGA EN LA GLORIA Y AL SR.GIORLANO TUBE EL HONOR DE VERLO JUGAR UN 5 DE MUCHA PRESENCIA MIS RECUERDOS.
Hermosa historia
Visionaria la monja. Muy buena inversora.
Hola Kreo lo mas , Chac era otra cosa, el negro TREKE era Kreo , Kabranka , muy lindo y moderno, se hacian desfiles, con unas modelos increibles que venian de Buenos Aires. Comparto algo personal de Kabranca, no tengo muy buenos recuerdos gracias al loco Buggia con quien yo estaba casada por esos días y el tipo entraba al boliche y se desaparecía, yo pelotuda, solo tenia 22 años el 10 mas que yo, osea hoy esta casi rondando los 70 si no me fallan los calculos. JA JA.
Muy buen resumen, siempre voy a llevar en mi corazon a Kreo.