La autopsia confirmó que Ángel murió por múltiples golpes en la cabeza

La autopsia realizada al cuerpo de Ángel López, el niño de 4 años que falleció el pasado 5 de abril, determinó que la causa de muerte fue un edema cerebral hemorrágico generalizado producto de reiterados golpes en la cabeza.

De acuerdo al informe forense, el menor habría recibido al menos 20 impactos dirigidos al cráneo. Si bien no se detectaron fracturas óseas visibles ni lesiones en otras partes del cuerpo, los especialistas señalaron que la violencia de los golpes provocó daños internos de extrema gravedad que derivaron en un paro cardiorrespiratorio.

Fuentes judiciales indicaron que los traumatismos fueron reiterados y focalizados, lo que permite descartar un hecho aislado. Además, los peritos no descartan la posible intervención de un mecanismo de asfixia, aunque no se encontraron marcas externas compatibles en el cuello.

Detenidos por homicidio agravado

En el marco de la investigación, la Justicia de Chubut ordenó la detención de la madre del niño, Mariela Altamirano, y de su pareja, Michel Kevin González, imputados como coautores del delito de homicidio agravado por el vínculo.

La mujer fue trasladada a la comisaría de Rada Tilly, mientras que el hombre permanece alojado en la Seccional Mosconi, en Km. 3.

Por otra parte, la hija de ambos, una bebé de seis meses, quedó bajo el cuidado de un familiar y sería trasladada a Córdoba. El abogado del padre biológico de Ángel denunció que los acusados habrían intentado eliminar pruebas al quemar prendas del niño tras su muerte.

Un contexto de violencia previa

La causa también expone un historial de violencia intrafamiliar. Según trascendió, el padrastro cuenta con antecedentes en Córdoba por denuncias de violencia familiar, incluyendo acusaciones de agresión hacia un hijo de una relación anterior.

En tanto, sobre la madre pesan señalamientos por consumo problemático de alcohol y episodios de violencia hacia otro de sus hijos.

Ángel había sido revinculado con su madre biológica por disposición judicial apenas un mes antes de su fallecimiento. De acuerdo a informes del jardín al que asistía, el niño presentaba signos de angustia y temor, además de vivir en condiciones precarias.

Conmoción y debate

El caso generó un fuerte impacto en Comodoro Rivadavia y reabrió el debate sobre los mecanismos de protección de la infancia, especialmente en procesos de revinculación familiar.

La investigación continúa bajo secreto de sumario, mientras la fiscalía avanza en la recolección de pruebas para determinar las responsabilidades penales.

Especialistas coinciden en la necesidad de reforzar los controles estatales, mejorar la detección temprana de situaciones de riesgo y garantizar un seguimiento más riguroso en contextos de vulnerabilidad infantil.

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