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La Iglesia abrió el debate sobre la IA y Buenanueva pidió una regulación ética
El obispo de San Francisco, Sergio Buenanueva, respaldó la primera encíclica del papa Robert Prevost, titulada Magnífica Humanitas, un documento que pone el foco en los riesgos éticos y sociales del avance de la inteligencia artificial.
Buenanueva aseguró que “la tecnología no es mala, pero no es neutral”, y remarcó que el Papa advierte sobre el potencial deshumanizador de las nuevas tecnologías si no se desarrollan con límites éticos claros.
“El Papa habla de cuidar la ‘magnífica humanidad’ que representa cada persona”, explicó el obispo, al referirse al mensaje central de la encíclica.
El documento plantea la necesidad urgente de reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial en la vida cotidiana y en las relaciones sociales. Según explicó Buenanueva, el texto incluso utiliza una expresión fuerte: “hay que desarmar la inteligencia artificial”, en referencia a la necesidad de evitar que estas herramientas se conviertan en mecanismos de control o desigualdad.

Además, la encíclica vincula estas preocupaciones con el escenario político y económico mundial. En ese marco, el obispo señaló que los desafíos del desarrollo tecnológico trascienden a los gobiernos y están relacionados con “nuevos centros de poder”, especialmente las grandes empresas tecnológicas.
“La preocupación ética fuerte está relacionada con nuevos centros de poder que no son precisamente los gobiernos, sino las grandes empresas tecnológicas”, sostuvo.
Buenanueva también consideró que estos temas podrían formar parte de la agenda durante la visita que el Papa realizaría a Argentina hacia finales de este año. En ese sentido, vinculó el debate tecnológico con la realidad económica y social del país.
“La democracia argentina tiene una deuda, que es el desarrollo económico”, afirmó, y destacó la necesidad de atender a los sectores más vulnerables que quedan al margen del progreso.
Fuente: Cadena 3