La Municipalidad de Villa María informó que el intendente Eduardo...Leer más
La Municipalidad de Villa María presentó una nueva oferta de...Leer más
Los acusados rechazaron las imputaciones y apuntaron a la complejidad...Leer más
Desde muy chica, en Villa María, María Emilia Gil supo...Leer más
La Asamblea de Delegadas y Delegados Departamentales de la UEPC...Leer más
Un grave accidente ocurrido durante una etapa del Rally Sudamericano...Leer más
Le desvalijaron la casa en Parque Norte: “Me genera mucho miedo vivir así”
Una vivienda ubicada en Arenales 1939, casi esquina Borges, en Barrio Parque Norte fue víctima de los delincuentes, cuando sus ocupantes se ausentaron en la tarde de este domingo 4 de junio.
Tres televisores, una bicicleta, zapatillas, un parlante, perfumes y anillos forman parte del botín sustraído a la familia integrada por una mamá con sus tres hijos de 15, 9 y 4 años.
Los ladrones ingresaron por la ventana del dormitorio principal que da a un sitio baldío y a una obra en construcción.
Valeria Morra regresó junto con sus hijos alrededor de las 18 horas y se encontró con las aberturas forzadas, el faltante de los elementos mencionados y las habitaciones revueltas.
“Salimos a las tres menos veinte y regresamos a las seis en punto de la tarde. Nos encontramos con una maceta tirada en la cocina comedor y me di cuenta que algo no andaba bien. Se llevaron televisores, una bicicleta y revolvieron todo”, dijo la inquilina de la vivienda.

Las sospechas
“Yo tengo mis sospechas, por los movimientos alrededor de la casa en una obra en construcción. Yo hago horario de corrido y me ausento gran parte del día. Es más que obvio que han venido tanteando el panorama y los movimientos de la casa”, afirmó.
“Hablamos con los vecinos y hay varias quejas porque no hay mucha vigilancia en la cuadra ni en el barrio. No hay cámaras de seguridad y parece que es tierra de nadie. Junto con la mía hay otras casas a las que le han entrado a robar antes. Estamos alquilando una propiedad donde no podemos tener seguridad, porque no hay rejas. Entraron y se sirvieron como en su casa”, reclamó.
“Ahora nos queda exigir más seguridad y que nos cuiden un poco más, porque me genera mucho miedo vivir así”, finalizó la mujer.