La Selección Argentina disputará este martes su último partido amistoso...Leer más
Soledad Andreani fue detenida este lunes por la noche en...Leer más
Un hombre de 32 años fue detenido durante la madrugada...Leer más
La ciudad de Villa María fue sede de una nueva...Leer más
La Municipalidad de Villa María realizará una nueva edición de...Leer más
Las ventas minoristas pyme registraron una contracción interanual del 1,2%...Leer más
Los peligros del vapeo que crece: Tres de cada diez adolescentes consumen cigarrillos electrónicos
La Sociedad Argentina de Pediatría difundió un documento en el que expresa su preocupación por el crecimiento sostenido del uso de cigarrillos electrónicos y otros dispositivos de vapeo entre adolescentes y adultos jóvenes. Especialistas de la entidad advierten que estos productos generan adicción, afectan el desarrollo cerebral y podrían generar daños y síntomas severos en el aparato respiratorio. También representan una nueva puerta de entrada al consumo de nicotina y otras sustancias.
En los últimos años, el vapeo dejó de ser una práctica marginal para convertirse en un fenómeno cada vez más extendido entre adolescentes y adultos jóvenes.
La expansión de los cigarrillos electrónicos, vapeadores y otros dispositivos de administración de nicotina encendió alarmas en organismos internacionales, autoridades sanitarias y sociedades científicas de todo el mundo.
En Argentina, la preocupación también crece. En el marco del Día Mundial sin Tabaco, que se conmemora cada 31 de mayo, la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) difundió un documento elaborado por su Comité de Neumonología y el Grupo de Trabajo de Consumos Problemáticos, en el que advierte sobre el aumento del consumo de estos productos y sus consecuencias sobre la salud física y mental de niños, niñas y adolescentes.
La Organización Mundial de la Salud viene alertando desde hace años sobre la expansión de estos productos entre adolescentes. El documento difundido por la SAP recuerda que en Estados Unidos, según la National Youth Tobacco Survey, aproximadamente el 10% de los estudiantes secundarios había utilizado cigarrillos electrónicos durante los últimos 30 días en 2023, lo que equivale a más de dos millones de jóvenes consumidores.

En el Reino Unido, algunos reportes muestran prevalencias cercanas al 20% entre estudiantes de escuelas secundarias.
En Argentina, la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Jóvenes evidenció que el 7,1% de los adolescentes de entre 13 y 15 años consumía cigarrillos electrónicos y que el 14,4% los había probado alguna vez.
Sin embargo, investigaciones y relevamientos recientes difundidos durante el segundo semestre de 2025 muestran cifras considerablemente superiores, con prevalencias que ya superarían el 30% en determinados grupos etarios.
Imagen engañosa
“El vapeo se instaló entre adolescentes con una imagen engañosa de inocuidad. Muchos chicos creen que están inhalando apenas vapor de agua, cuando en realidad se exponen a una mezcla de sustancias químicas potencialmente tóxicas que pueden producir daño respiratorio, neurológico y adicción”, señaló la Dra. Silvia Cabrerizo, médica pediatra y toxicóloga, integrante del Grupo de Trabajo de Consumos Problemáticos de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).
Los especialistas destacan que el crecimiento del vapeo se da en un contexto particularmente sensible: luego de años de descenso sostenido del tabaquismo convencional en adolescentes, comenzaron a aparecer nuevas formas de consumo de nicotina impulsadas por dispositivos tecnológicos, diseños atractivos y sabores especialmente orientados al público joven.
Los cigarrillos electrónicos funcionan mediante el calentamiento de un líquido que genera un aerosol inhalable. Ese líquido suele contener nicotina, propilenglicol, glicerina vegetal, saborizantes y otros compuestos químicos. Aunque popularmente se habla de “vapor”, los expertos remarcan que no se trata de vapor de agua, sino de una combinación de partículas ultrafinas y sustancias potencialmente dañinas que ingresan profundamente en el aparato respiratorio.
“La idea de que vapear es una alternativa segura es incorrecta. Los aerosoles de estos dispositivos contienen partículas finas, metales pesados y compuestos orgánicos volátiles capaces de generar inflamación y daño pulmonar. Además, existe exposición pasiva para quienes conviven con el usuario, incluidos niños pequeños”, explicó el Dr. Maximiliano Salim, médico especialista en neumonología infantil y miembro del Comité de Neumonología de la SAP.

Bolsas de nicotina y comercio informal
En Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) prohibió en 2011 la importación, comercialización y publicidad de cigarrillos electrónicos. Posteriormente, en 2023, esa prohibición se extendió a los productos de tabaco calentado. Sin embargo, pese a las restricciones vigentes, estos dispositivos continúan circulando ampliamente a través del comercio informal y plataformas digitales.
El documento de la SAP señala con preocupación que “en el último tiempo, la irrupción de las ‘bolsas de nicotina’ representan una nueva oferta de productos adictivos especialmente diseñados para el público joven y ofrecidos falsamente como ‘libres de humo’. Frente a esta situación, la Sociedad Argentina de Pediatría y otras sociedades científicas expresaron su preocupación y se enviaron las respectivas alertas al Ministerio de Salud nacional”.
Y remarca también que “en estos últimos días, una medida del gobierno nacional respecto de esta regulación modificó sustancialmente el marco legal vigente, ya que se incluyó en el Boletín Oficial un marco regulatorio para los productos de nicotina, vapeadores, tabaco calentado y bolsitas de nicotina (Resolución 549/2026),6 con el objetivo de exigir trazabilidad, estándares de calidad y registro obligatorio para los fabricantes y comerciantes en todo el ámbito del país”.
Asimismo, “la normativa incorpora restricciones a los saborizantes y aromatizantes, dado que su utilización incrementa significativamente el atractivo de estos productos en adolescentes. Esta situación plantea desafíos para la implementación efectiva de las políticas de control del tabaco y para la protección de la salud de niños y adolescentes”.
“Ante este nuevo marco legal regulatorio, su venta podría facilitar el acceso a los productos a un número mayor de adolescentes e incrementar el consumo, los que ya en condiciones de ilegalidad lograban un contacto ágil con estos dispositivos”, completó el Dr. Salim.
Fuente: Sociedad Argentina de Pediatría