Un hombre identificado como Rolando Álvez falleció en el Hospital...Leer más
El Gobierno provincial convocó a representantes de los principales bloques...Leer más
La ronda internacional de negocios comenzó con la participación de...Leer más
La Municipalidad de Villa María informó que avanzan los trabajos...Leer más
El IPC desaceleró respecto de julio y acumuló una suba...Leer más
La sexta edición de la tradicional competencia se realizará este...Leer más
[Los secretos de los quesos] Round 11: Edam versus Danbo
El Edam (Edamer en neerlandés) es un queso cuyo origen se remonta a la zona de Edam, en el norte de Ámsterdam. Típico queso de bola. En tanto, el queso Dambo es un semiduro de origen danés, ambos de leche de vaca.
Queso Edam
Es muy conocido por la capa de corteza de parafina que le proporciona ese reconocible color rojo. Para elaborar una pieza queso Edam de un kilo se necesitan unos 10 litros de leche de vaca pasteurizada y parcialmente desnatada.
Se caracteriza por ser un queso con un aroma muy delicado a manteca, con toques especiados de nuez moscada, mientras que su sabor es suave y ligeramente salado.
Su pasta tiene un color amarillento con algunos ojos (agujeros) distribuidos de manera irregular por todo el interior.

Hay leyendas que hablan de que, en alguna ocasión, se utilizaron las bolas de queso Edam como balas para los cañones de los barcos.
El queso se vendía en el puerto del que recibe su nombre, “Puerto de Edam”. En la edad media ya existía el famoso “Mercado de Edam” inaugurado en 1520, que sigue abierto durante los meses de verano en la actualidad y donde podremos disfrutar de los mejores quesos.
Sugerencias de presentación
El Edam, ya que tiene un sabor entre dulce y salado, es perfecto para acompañarse de frutas como fresas, uvas, peras o melones. También podemos servir junto con frutos secos y un poco de pan. A la hora de maridarlo, el vino Pinot Noir es la opción perfecta.
Queso Danbo
El Danbo (o Dambo) es un queso firme/semiduro madurado de conformidad con la Norma General para el Queso (CODEX STAN 283-1978).
Su maduración rara vez supera los 5 meses, aunque lo habitual es consumirlo entre 30 y 90 días, lo que nos brinda un queso joven, suave, de pasta lisa y de escasa o nula presencia de ojos. Con sabor y aromas lácticos y ligeramente salado.

Sugerencias de presentación
Ideal para tablas de quesos. Es deliciosa la combinación con algún dulce de arándanos o frutos rojos.

Recopilación bibliográfica a cargo de Un Mundo De Alimentos (Forneris, M; Gualtieri, F; Allasia,H; G. Bartolussi). www.unmundodealimentos.com.ar
Fuentes: