Malena canta el tango como ninguna

In memoria del Dr Carlos Trotta- autor de la nota

Existen muchas historias respecto a su verdadera identidad. La mayoría sostiene que su nombre era María Elena Tortorello , santafecina  radicada en Bs. Aires y emigrada más tarde a Porto Alegre. Otros, en cambio, dicen que era chilena o hija de andaluces y de apellido Tortolero. Algunos agregan que no tenía un lugar cierto de nacimiento y que su niñez  transcurrió en el sur de Brasil. Sin embargo, todos concuerdan en que se hacía llamar Malena Toledo.

El tango no es sólo la belleza de su letra y de su música.  También se alimenta de historias y leyendas, en partes ciertas y en partes libradas a la imaginación popular. Por eso“ Malena” siempre será un misterio que Homero Manzi, se llevó consigo cuando murió en 1951 a los 44 años.

Quienes han investigado esta historia no se ponen de acuerdo si fue en un cabaret de San Pablo o en un cafetín de Porto Alegre, donde Manzi la escuchó.

Lucio Demare fallecido en 1974 fue protagonista indiscutible de esta historia, ya que puso la música a los inmortales versos de Manzi. Tampoco aportó mucho en cuanto a la identidad y a la historia 

Malena canta el tango como ninguna,… dicen los versos, lo cual no significa que necesariamente cantara bien. El maestro Osvaldo Pugliese afirmaba: “Es verdad que Malena canta el tango como ninguna,  es que nadie puede hacerlo tan mal”. Él personalmente lo había comprobado acompañándola al piano en un viejo sexteto, se asegura. Sin embargo hay quienes la conocieron viviendo en Venezuela y recuerdan que Malena Toledo, era dueña de una bella figura, elegante, con buena voz y que cantaba en castellano y  portugués.

Muchos afirman que la heroína del tango “Malena”no es otra cosa que la”síntesis poética de las mujeres que amó Homero Manzi”.

Allí en el bar…

Pero todo cuanto pueda decirse su vida será tan pequeño, tan escaso que resulta innecesario buscar más, por que la trascendencia histórica no está precisamente allí.

Héctor Benedetti, es un librero que  recopiló historias de muchos tangos. Cuenta que: Corrían los primeros años de la década del 40 y Homero Manzi regresaba a Bs.Aires, después de una gira por Centroamérica. Decidió junto a su grupo, concurrir a un bar donde cantaba tangos una argentina. María Elena Tortorello ( Malena Toledo para la escasa concurrencia). Malena a secas, para la eternidad.

“A Pugliese le dolió el oído cuando la oyó cantar y a Homero Manzi, esa noche, le lloró el corazón. De inmediato desenfundó una lapicera, pidió una servilleta y garabateó unas líneas memorables. Ponele música, le pidió al pianista Lucio Demare. Éste asintió con su cabeza y sin mirar, las guardó en el bolsillo del saco”.

Nunca supo que la canción hablaba de ella

“De regreso en Bs.Aires, nadie se acordaba de  aquella noche de juerga en Brasil y menos de los versos.”Tiempo después, antes de salir de su casa, Demare se pone aquel saco y manejando por Palermo, su auto se descompone. Entró al bar El Guindado y mientras esperaba que llegase la grúa, encontró aquel papel de Manzi. Antes que reparasen el auto, ya tenía terminada la melodía. Algunos afirman que más adelante, María Elena Tortorello, cantaba ese tango en su repertorio, sin siquiera sospechar que la canción hablaba de ella. Un día, alguien le contó la verdad y en ese mismo momento, dicen que Malena dejó de cantar para siempre”.

MALENA

(tango)

Letra de Homero Manzi Música de Lucio Demare –

Malena canta el tango como ninguna  y en cada verso pone su corazón. A yuyo de suburbio su voz perfuma.  Malena tiene pena de bandoneón.

Tal vez allá, en la infancia, su voz de  alondra tomó ese tomo oscuro de callejón;  o acaso aquel romance que sólo nombra  cuando se pone triste con el alcohol…  Malena canta el tango con voz de sombra;  Malena tiene pena de bandoneón

Tu canción  tiene el frío del último encuentro. Tu canción  se hace amarga en la sal del recuerdo.

Yo no sé  si tu voz es la flor de una pena; sólo sé  que al rumor de tus tangos, Malena te siento más buena,  más buena que yo.

Tus ojos son oscuros como el olvido;  tus labios, apretados como el rencor; tus manos, dos palomas que sienten frío;  tus venas tienen sangre de bandoneón…

Tus tangos son criaturas abandonadas  que cruzan sobre el barro del callejón, cuando todas las puertas están cerradas  y ladran los fantasmas de la canción. Malena canta el tango con voz quebrada;  Malena tiene pena de bandoneón.

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