Marcha San Lorenzo: “El clarín estridente sonó…” (Video)

En «Música e Historia», compartimos la historia de una de las marchas más célebres de nuestro país. No solo por su música, también por su letra.

Escribe: Leonardo Diego Muñoz

El nacionalizado argentino Cayetano Alberto Silva (nacido en Uruguay) compuso la música de “San Lorenzo” en 1901 mientras vivía en Venado Tuerto, con dedicatoria al General Pablo Richieri.

Su presentación oficial el 30 de octubre de 1902 fue en la localidad de San Lorenzo, donde naciera Richieri y escenario del celebrado combate. Silva, quien muriera en absoluta pobreza, también compuso otras célebres marchas como “Tuyutí” y “Curupaytí”.

En 1907, Carlos Javier Benielli escribiría los versos de la marcha. En el mismo convento existe en la actualidad una suerte de templete que guarda los restos de los granaderos muertos en la acción de 1813. A pocos metros, en una urna cineraria reposan los del profesor Benielli. El destino final del cuerpo de Silva fue Venado Tuerto, localidad cuna de la marcha recordada.

El combate

Los acordes y versos evocan el combate del 3 de febrero de 1813, cuando el Regimiento de Granaderos a Caballo tuvo su bautismo de fuego. Sitiado Montevideo por tropas patriotas, eran frecuentes las salidas de naves realistas en busca de suministros en localidades costeras de los ríos de la Plata y Paraná especialmente.

La recientemente creada unidad de Granaderos recibió la misión de escarmentar a los saqueadores. En dos alas (en total unos 125 hombres) cargaron las dos columnas desembarcadas en la madrugada del 3 de febrero de 1813 con unos 250 hombres y encabezadas por dos piezas de artillería.

San Martín chocó primero comandando el ala izquierda, luego el Capitán Bermúdez hacía lo mismo con su fracción contra el otro agrupamiento enemigo.

Descalabrados los infantes intentaron formar cuadro replegándose a la barranca mientras la artillería de los barcos les daba apoyo. San Martín aprisionado por su caballo caído fue liberado por Juan Bautista Cabral quien ofrendaría así su vida (fue ascendido post-mortem).

Por esa razón, la segunda carga, reagrupados los jinetes, fue dada al mando de Bermúdez que sería herido y moriría días después.

¿Batalla?

El encuentro fue un combate que si bien escaldó a los realistas no terminó con sus andadas ni cambió el curso de la guerra. Las batallas implican grandes cantidades de hombres y resultados que provocan giros definitivos en las campañas militares. Pero San Lorenzo es el glorioso inicio del accionar de una de las más laureadas unidades militares del subcontinente y el primero y único que comandara San Martín en Argentina.

Con excepción del Escuadrón Escolta sanmartiniano que comandara Mariano Necochea, no existieron unidades de caballería de la calidad de los granaderos del Gran General en la Guerra de Independencia en Sudamérica.

Marcha “San Lorenzo” (Benielli – Silva)

Febo asoma; ya sus rayos

iluminan el histórico convento;

tras los muros, sordos ruidos

oír se dejan de corceles y de acero.

Son las huestes que prepara

San Martín para luchar en San Lorenzo;

el clarín estridente sonó

y la voz del gran jefe

a la carga ordenó.

Avanza el enemigo

a paso redoblado,

al viento desplegado

su rojo pabellón.

Y nuestros granaderos,

aliados de la gloria,

inscriben en la historia

su página mejor.

Cabral, soldado heroico,

cubriéndose de gloria,

cual precio a la victoria,

su vida rinde, haciéndose inmortal.

Y allí salvó su arrojo,

la libertad naciente

de medio continente.

¡Honor, honor al gran Cabral!

  • Mirá los videos de la marcha:
La versión de Los Indios Tacunau.

La marcha con letra incluida en el video.
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