La comunidad educativa se encuentra conmocionada tras la detención de...Leer más
La Municipalidad de Villa María formalizó una denuncia penal por...Leer más
En un acto encabezado por el intendente Eduardo Accastello y...Leer más
Seguramente historias como la que aquí narramos deben multiplicarse en...Leer más
Un dramático episodio ocurrido el pasado viernes en Villa María...Leer más
Comenzó este martes la ronda de indagatorias en la causa...Leer más
[Música e Historia] “Aquellos Soldaditos de Plomo” (VIDEO)
“…y unos graciosos reservistas de plomo, a mano pintados, con morriones colorados…”
Escribe: Leo Muñoz
Viejos Juguetes
Las miniaturas y figuras militares pueden remontarse al Antiguo Egipto, pequeños guerreros se encontraron en tumbas de faraones, los romanos también dejaron figuras de este tipo.
Un caso notable es el ejército de terracota de tamaño natural encontrado en China. Más allá del uso religioso y ceremonial, mayormente los soldaditos fueron hechos para niños, primeramente, en forma limitada y accesible para muy pocos, hasta que la industria permitió la fabricación en serie bajando los precios y llegando a un público masivo.
Los soldaditos pueden ser macizos, huecos, metálicos o plásticos, pero también de otros materiales, como resina, papel, madera. El coleccionismo de soldaditos está extendido a todo el planeta, con especializaciones y figuras tan buscadas como el Santo Grial.
Juego de niños y adultos
Muchos crecimos jugando y disfrutando de los soldaditos, mayormente los plásticos, en bolsitas de a doce figuras, en blíster o sueltos. No sólo soldaditos, había fuertes, “tipis”, canoas, camiones, jeeps, tanques, barcos, aviones, submarinos, cañones, lanzacohetes, que completaban las fuerzas que se desplegaban en el patio, la casa, la vereda, en luchas largas y heroicas.
Parte del mundo adulto optó por continuar jugando con ellos, la práctica del juego de guerra con miniaturas (wargame) se afianzó en el Siglo XX, nacido del uso específico que hacían las fuerzas armadas de los mismos especialmente en los Estados Mayores.
Los escenarios del juego guerra se basan en las realidades de todos los períodos históricos, pero también se proyectan al futuro como hacia la fantasía. Es posible enfrentar las fuerzas de un ejército patriota con otro realista en 1817, así como combatir en un lejano planeta 1000 años hacia el futuro o batirse en una mortal lid con elfos y orcos en la Tierra Media en un indeterminado tiempo pasado.
Víctor Heredia
En 1983 Víctor Heredia lanzaba el álbum “Aquellos Soldaditos de Plomo”, cuyo tercer tema era la canción del mismo nombre. Era el año final de la Dictadura Militar 1976-1983, tiempo de las elecciones que llevaron al sillón presidencial a Raúl Ricardo Alfonsín, era el retorno de la democracia.
La letra de la canción refleja ese momento desde la perspectiva del cantautor. Nueve canciones incluía el LP y casete, como “Todavía Cantamos” y “Dulce Daniela”, que también se convirtieron en grandes éxitos.
“Aquellos Soldaditos de Plomo” (Víctor Heredia)
De pequeño yo tenía un marcado
Sentimiento armamentista;
Tanques de lata, de cromo y níquel
Y unos graciosos reservistas de plomo,
A mano pintados, con morriones colorados
Que eran toda una delicia para mi mente infantil…
…yo me creía, como creía en el honor
Del paso del batallón dentro de mi habitación;
Era todo un general dirigiendo la batalla,
Y el humo de la metralla acunaba mi pasión
Por los gloriosos soldados que, sable en mano
Avanzaban sobre aquel cruel invasor
Que atacaba mi nación…
…sangre de entonces, sangre vertida,
Toda mi niñez vencida por el tiempo que pasó.
De las banderas, sólo jirones; de los morriones
Empenachados, sólo un recuerdo desmadejado de dolor…
…¿qué nos pasó, cómo ha pasado?
¿Qué traidor nos ha robado
La ilusión del corazón?
Creo que quiero cerrar los ojos
Para no ver los despojos de lo que tanto
Amaba entonces.
Que vuelva el bruñido del bronce,
Que se limpien las banderas;
Yo quiero ser una fila entera de soldados desfilando
Y todo un pueblo cantando con renovada pasión.
Quiero de nuevo el honor
Aunque no existan victorias,
Quiero llorar con la gloria de una marcha militar,
Y un banderín agitar, frente a un ejército popular…


