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[Obesidad y medicamentos]Los tratamientos para el descenso de peso, cada vez más efectivos y accesibles según especialistas
Los especialistas coinciden en que una mayor accesibilidad económica de la semaglutida, por ejemplo, contribuirá a cambiar el escenario del tratamiento farmacológico de la obesidad, una enfermedad del tejido adiposo, que representa el principal factor de riesgo cardiometabólico en Argentina y en el mundo.
Aunque 6 de cada 10 adultos en Argentina presentan sobrepeso y obesidad, durante muchos años solo una minoría buscaba ayuda profesional para controlar su peso corporal y aún más acotado era el grupo que iniciaba un tratamiento farmacológico; en parte por la oferta limitada de opciones y por su costo, pero también por una serie de mitos sobre su uso y los resultados alcanzables. Hoy el escenario es otro.
Semaglutida logra un descenso de peso del 17% en promedio y del 21% en 1 de cada 3 personas. Es eficaz preservando la masa muscular y realmente modifica el riesgo cardiovascular, reduciendo las posibilidades de desarrollar un infarto, ACV y muerte cardiovascular.
Toda esa evidencia y experiencia sumadas a iniciativas para facilitar el acceso están derribando los mitos que alejaban a las personas de los tratamientos. A continuación, se detallan los principales:
Efecto rebote
Ante el prejuicio de que los tratamientos no sirven si se recupera el peso perdido al interrumpirlos, debe entenderse a la obesidad como una enfermedad crónica.
Tal como manifestó la Dra. Carolina Chacón, médica cardióloga, especialista en Obesidad y Diabetes y directora Médica del Instituto de Investigaciones Clínicas de Rosario, “por las características propias de la obesidad, que es una enfermedad crónica del tejido adiposo con alteración de señales neuro hormonales en el sistema de hambre y saciedad, puede producirse una recuperación parcial del peso al interrumpir el tratamiento”.

“Al igual que otras enfermedades crónicas, como puede ser el hipotiroidismo, esta alteración inflamatoria y metabólica debe ser tratada en forma sostenida y con el acompañamiento de un equipo interdisciplinario de profesionales de la salud que permitan la adquisición de hábitos saludables como alimentación balanceada y ejercicio muscular, principalmente”, acotó.
“La medicación es una herramienta valiosa, y acompañada de hábitos saludables permite obtener resultados sustentables. Es importante considerar alimentación, actividad física, sueño y gestión de emociones para mantener los resultados alcanzados”, agregó el Dr. Santiago Gómez Centurión, es médico clínico, referente en obesidad y director de FOCUS Nutrición y Salud, de Mendoza.
“A diferencia de lo que ha ocurrido a lo largo de décadas de tratamientos diversos, ahora contamos con fármacos que -además de darnos la posibilidad de un descenso saludable de peso- los estudios y la vida real nos muestran que son la primera herramienta que nos permite que la mayoría de los pacientes sostenga los resultados a largo plazo”, subrayó el Dr. Gómez Centurión.
“Estos kilos llegaron para quedarse”
Particularmente, las mujeres enfrentan desafíos únicos relacionados con su peso a lo largo de la vida, como el embarazo, la transición hacia la menopausia -cuando los cambios hormonales favorecen la acumulación de grasa abdominal, que se asocia con riesgo cardiometabólico-. También experimentan mayores tasas de ciertas complicaciones asociadas a la obesidad, como migraña y depresión.

«El manejo del peso requiere atender a la historia y a la realidad de cada persona, pero con un plan personalizado, objetivos claros y realistas, definitivamente puede alcanzarse y sostenerse un peso saludable, también en mujeres y en cualquier etapa», explicó la Dra. Cecilia Luquez, médica diabetóloga, jefa de Servicio de Diabetes del Hospital San Roque de Córdoba.
Más allá del peso
El peso que se pierde con semaglutida es realmente significativo. En estudios clínicos, las personas con obesidad tratadas con semaglutida 2,4 mg alcanzaron una mayor reducción de peso corporal en comparación con placebo, con una pérdida promedio del 17%, y un tercio de los pacientes logró una pérdida de peso ≥20%.
Algunos pacientes tratados con semaglutida 7.2 mg bajaron un 28% de su peso, mientras que 1 de cada 3 perdió el 25% de su peso. Además, el uso de semaglutida reduce un 20% del riesgo de infarto, ACV y muerte cardiovascular en personas con exceso de peso y enfermedad cardiovascular.
“Es necesario tener una mirada integral de la salud del paciente, donde el peso corporal es un elemento, pero atendiendo también a múltiples aspectos metabólicos clave, como el control de la glucemia, los factores de riesgo cardiovascular, prevención de la enfermedad conocida comúnmente como ‘hígado graso’, entre otros aspectos”, remarcó la Dra. Florencia Aranguren, médica especializada en diabetes y obesidad, directora de la Diplomatura de Riesgo Cardiometabólico y Renal de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES) .
Qué es la semaglutida
Está indicado en Argentina para el control del peso corporal en combinación con una dieta reducida en calorías y un aumento de la actividad física en adultos con obesidad y en adultos con sobrepeso en presencia de al menos una comorbilidad relacionada con el peso. Está indicado, además en adolescentes con obesidad, a partir de los 12 años.