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[Opinión] La otra Argentina: Un país partido en dos y al margen de la ley
Por unos días nos ilusionamos. Por culpa de una catástrofe atmosférica, el pueblo se unió en una cadena de empatía y solidaridad para con sus hermanos de Bahía Blanca. Poco duró la ilusión.
Escribe: Cristina Pablos
Por unos días nos ilusionamos. Por culpa de una catástrofe atmosférica, el pueblo se unió en una cadena de empatía y solidaridad para con sus hermanos de Bahía Blanca. Desde el más pudiente hasta el más humilde hizo su donación. Todos éramos Bahía Blanca.
Las donaciones a la largo de todo el país sobrepasaron los medios para transportarlas. Tarde, pero el presidente se hizo presente, con perfil bajo, sin cámaras, sin discursos; a diferencia de otros que solo querían mostrarse en el lugar del hecho.
Habló con quién correspondía y, por una vez, Nación y Provincia se pusieron de acuerdo para trabajar juntos; ya lo venían haciendo Bullrich y Petri.
Poco duró la ilusión.
El miércoles por la tarde y con los jubilados como pretexto, se movilizó lo peor de la sociedad: barrabravas de varios clubes de fútbol, la política con La Cámpora y la infaltable izquierda que siempre saca el 2% de los votos, con suerte, en cada elección.

Todos bajo consignas escritas detalladamente con los pasos a seguir. Esos panfletos regaron las calles de Buenos Aires.
Reconozcamos todos que los jubilados del Anses ganan una verdadera miseria, como también ganaban en el gobierno K de Alberto Fernández, pero nadie marchó por ellos, entonces
Hubo más de 100 detenidos y un fotógrafo y un policía gravemente heridos; hasta el miércoles a la noche no se sabía cuál podría ser el desenlace.
¿No se podría haber previsto este desastre, impidiendo la entrada de los revoltosos a la ciudad?
CABA debe pagar más de $200 millones para reponer los destrozos incluido un patrullero recién estrenado.
Dentro del Congreso las cosas sucedían en paralelo con la calle, trompadas, agresiones, insultos hasta que la sesión debió ser suspendida. ¿A estos tenemos que elegir en octubre? Yo, paso.
Vimos, en una semana, las dos caras de un país; un país partido en dos. Y un país en dos mitades no hacen un país entero, una Argentina.
Solo hacen un país al margen de la ley.