[Opinión] La pobreza y una Argentina que duele

Escribe: Cristina Pablos

Al marginado no le importa la democracia ni seguir a un puntero. Quiere TRABAJAR. Hay gente que, aun con empleo, sigue siendo pobre. El peronismo ya dejó de ser “el abanderado de los humildes”. Los pobres buscan otras orientaciones, especialmente los jóvenes, buscan algo distinto; la esperanza, que parecen haberla encontrado en Milei, por ejemplo; hay una marcada diferencia a la hora de votar, ya el pan y circo no alcanza.

Aun en regiones prósperas la pobreza crece junto a la inflación. Hay 18,8 millones de pobres, 2,5 millones más que hace dos años. Desde que asumió este gobierno “nac & pop” se produjeron 164 pobres más por hora, se suman a los que venían del gobierno anterior. 1.970 millones de chicos no comen todos los días.

La pobreza promedio desde el comienzo de la democracia es de 35% y la inflación del 70%. Muy atrás quedaron los sueños de Alfonsín de que “con la democracia se come, se cura y se educa”. Argentina es el país más pobre de América Latina, después de Venezuela que tiene el 97% de pobreza.

Una familia tipo, en Argentina, necesita, hoy, $65.000 mensuales para no ser pobre y $29.000 para no ser indigente; estos guarismos pueden elevarse en pocos días.

El número general de la pobreza, según el Indec es de 40,6% en el país, en Tucumán es de 46%, en Santiago del Estero 50%, en Córdoba 46% y 50% en Concordia (E. Ríos), la ciudad más pobre del país. La pobreza infantil es de 54,3%.

Hay 3.100 millones de personas que comen salteado y 22% sin agua potable. ¿Será por eso que Capitanich se emocionó, en Chaco, cuando inauguró una canilla de la que sale agua salada?

Se necesitarán 30 años, sin ningún traspié, para bajar la pobreza al 10% en un país donde hay 5 millones de empleados privados y 7,5 millones de empleados públicos, y hay 23.500 millones de personas que cobran planes sociales.

Para revertir el resultado adverso de las PASO, en noviembre, el gobierno tomó varias medidas: abrió la exportación de carne a China… solo para unos pocos amigos, ha fijado una jubilación anticipada para los que no trabajan, haciendo peligrar la caja de Anses. Así no creo que salgamos del pantano.

Hacen falta inversiones para generar trabajo y para ello se necesita: 1) seguridad económica y 2) seguridad jurídica. No se soluciona imprimiendo 52 billetes de $1.000 por segundo.

¿Cómo no se van a ir 100 personas por día del país? Si acá no se vislumbra un futuro medianamente seguro.

Para rematarla, un diputado jujeño del Frente de Todos propone ¡nacionalizar los depósitos bancarios! Volver al pasado.

Tiene razón el nuevo Jefe de Gabinete, Juan Manzur, cuando pide “Que Dios nos ayude”. Dios, al que tiene que ayudar es al pobre pueblo argentino, porque los que mandan tienen bastantes reservas monetarias como pasar la crisis.

Realmente…

¡Cómo dueles, Argentina!

Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *