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[Suena Rock] “La Isla de la Buena Memoria”
“Hizo demasiado frío por acá”
A los héroes que murieron y a los héroes que volvieron.
Escribe: Leo Muñoz
Malvinas 1982
649 son las historias personales de argentinos truncadas en la Guerra de Malvinas, sus restos descansan en la turba de las islas o en las aguas del Atlántico Sur.
Es de buen hijo de esta Patria no olvidar la cara ofrenda de estos que dejaron su sangre y huesos cumpliendo el deber que les tocaba, hecho enlodado por ser impuesto por la última dictadura militar.
La conducta de los combatientes argentinos de promedio fue muy superior a la esperada por los británicos e incluso podemos decir a lo esperable, dado el difícil contexto enfrentando una potencia de la OTAN en una guerra que ni siquiera se esperaba tener, lo que implicó movimientos de último momento para afrontarla, los que no suponían necesarios al 2 de abril de 1982.

La notable y emocionante solidaridad de algunos países hermanos durante el conflicto, caso icónico el de Perú, contrastó con la de otros, como el Chile de Pinochet, que facilitó todo lo que pudo la recuperación británica de Malvinas.
Alejandro Lerner
“Este tema pasó por mí, digamos. Tuve que escribirlo…”, decía Lerner en un programa televisivo en el año del 30ª aniversario de la guerra.
Agregaba que a los soldados “…les dediqué esta canción; en medio de la guerra yo estaba cantando esto…”.
El artista tenía 24 años cuando inició el conflicto, poco más de la edad de los conscriptos argentinos de 18 a 20 años movilizados, edad también de los cadetes recibidos, algunos anticipadamente, de diversos institutos militares.
Con el piano y su voz pudo desgajar las sensaciones que acompañaron a jóvenes que combatieron y murieron en la contienda. En 1983 la canción fue incluida en su segundo álbum, “Todo a Pulmón”.
El acierto de los sonidos iniciales del tema con aves, viento, helicóptero, disparos y explosiones, llevan a la atmósfera de las islas en la guerra.
Un homenaje salido del corazón de uno de los músicos que pudo detener en el tiempo esos difíciles meses de otoño del 82.
“La Isla de la Buena Memoria” (Alejandro Lerner)
Madre, me voy a la isla
No sé contra quién pelear
Tal vez luche o me resista
O tal vez me muera allá.
Creo que hace mucho frío por acá
Hay más miedos como el mío en la ciudad.
¿Qué haré con el uniforme
Cuando empiece a pelear
Con el casco y con las botas?
¡Ni siquiera sé marchar!
No hay mal que no venga al hombre
No hay un Dios a quien orar
No hay hermanos ni soldados
Ya no hay jueces ni jurados
Sólo hay una guerra más.
Desde que llegué a la isla
No tengo con quien hablar
Somos miles los unidos
Por la misma soledad.
Creo que hace mucho frío por acá
Hay más miedos como el mío en la ciudad.
Ya se escuchan los disparos
Entre muerte y libertad
Cae mi cuerpo agujereado
Ya no podré cantar más.
Hizo demasiado frío por acá
Hay más miedos como el mío en la ciudad.
No hay mal que no venga al hombre
No hay un Dios a quien orar
No hay hermanos ni soldados
Ya no hay jueces ni jurados
Sólo hay una guerra más.
Y cada vez hay menos paz.
Y cada vez hay menos paz.
Y cada vez hay menos paz.
Y cada vez hay menos paz.