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[Tiempo Loco] ¿Nubes agujereadas? La explicación a este misterio en el cielo
Escribe: Mag. Hernán Allasia
En enero de 2020, el cielo de Suecia ofreció un regalo a sus habitantes que pudieron observar cómo se formaba un agujero en las nubes en forma de corazón.
Casi un regalo anticipado para San Valentín. Pero solo lo pudieron disfrutar quienes lo vieron desde la superficie, porque desgraciadamente, los satélites que miraban desde arriba no veían el cielo en forma de corazón.
Pero otros casos de este inusual espectáculo atmosférico -los llamados «agujeros fallstreak» o nubes cavum- pudieron ser captados por satélites.
Un informe de Earth Observatory incluye imágenes captadas por el espectrorradiómetro de imágenes de resolución moderada (MODIS) del satélite Terra de la NASA.
Las imágenes fueron logradas el pasado 29 de enero de 2021, y muestran claramente agujeros fallstreak al oeste de Atlanta, Georgia.

Las nubes cavum, también conocidas como nubes con agujeros, son el resultado de las bajas temperaturas del aire y de la inestabilidad atmosférica.
Visto desde abajo, puede parecer que parte de la nube se desprende del cielo. Resulta que, en realidad, eso es lo que ocurre. En cierta forma es una parte de la nube que cae.
Otros casos
En otro orden, el fenómeno puede producirse también en nubes de nivel medio compuestas por gotas de agua líquida que están sobreenfriadas. Es decir, las gotas permanecen líquidas incluso cuando las temperaturas están por debajo del punto de congelación del agua (0°C).
Este estado del agua es un estado muy inestable. Pero incluso las gotas sobre-enfriadas tienen sus límites.
Los agujeros en las nubes se forman generalmente por la acción de alguna aeronave. Se pueden considerar como nubes de tipo homomutatus ya que se desarrollan por acción del ser humano.
El enfriamiento adicional que se produce sobre las alas de los aviones, por ejemplo, puede empujar las gotas hasta el punto de congelación cuando un avión pasa por la capa de nubes.
Los cristales de hielo engendran más cristales de hielo a medida que las gotas líquidas siguen congelándose. Al final, crecen lo suficiente como para que los cristales de hielo caigan del cielo, dejando un vacío en la capa de nubes.

Los cristales de hielo que caen suelen ser visibles en el centro de los huecos. En las imágenes satelitales son especialmente evidentes en las procesadas con falso color que utiliza una combinación de luz infrarroja y visible (bandas 7-2-1 de MODIS) para distinguir entre agua y hielo.
En esta vista, las nubes de hielo (azul) aparecen centradas dentro de los huecos de las nubes de agua (blanco).
Tanto los aviones que ascienden como los que descienden son un desencadenante común de los agujeros de la fuga y de sus primos más largos y delgados, las nubes de canal.
No es una coincidencia que los agujeros se encuentren cerca de aeropuertos muy concurridos. Según destaca la Organización Meteorológica Mundial por lo general precipitan virgas (precipitación que no llega al suelo) o hilillos de Cirrus de la parte central del agujero, que normalmente se expande con el tiempo.