[TIPS LEGALES] La importancia de consultar a un abogado

Escribe: Abogada Valeria Vanzetti

Vivimos en un país en donde hay dos clases de personas, los que no confían en nadie y los que confían en todo el mundo. En determinadas situaciones, estos extremos son peligrosos y es necesario moderar la confianza en cada caso particular.

La vida cotidiana de las personas se ve envuelta por el derecho, cada transacción que realizamos desde ir a comprar al supermercado, prestarle ropa a una amiga, remodelar tu casa, todo podría encasillar dentro de algún tipo de contrato.

No quiero decir con esto que hagan firmar documentos o contratos por cualquier cosa, sino que hay que identificar qué situaciones ameritan la firma de un contrato, un pagaré o algún tipo de documento. Y para esto es fundamental contar con el asesoramiento de un abogado que pueda evacuar todas tus dudas y sepa elegir y confeccionar el instrumento correcto para resguardar tus intereses.

Algunos casos

Particularmente, cuando deseamos realizar alguna transacción que implique inversión de dinero SIEMPRE es conveniente tener un “papelito firmado”.

Cuando prestan dinero a un familiar, amigo o compañero de trabajo pueden firmar un pagaré, de esos que compran en las librerías. Puede parecer imprudente hacer firmar un pagaré a un amigo, pero si ese amigo no devuelve el dinero, dejarán de ser amigos de todos modos y por lo menos tendrás un instrumento que sirvió para resguardar tu patrimonio y podrás recuperar el dinero que le prestaste.

Si, por ejemplo, vas a remodelar tu casa, existe la posibilidad de hacer un contrato de locación de obra en donde quede pactado el plazo, materiales, costos, como se procede ante errores de los trabajadores, si rompen algo (un caño, un vidrio, un cuadro, un piso), formas de pago, sanciones ante el incumplimiento, a cargo de quién estarán los gastos de materiales ante la eventualidad de tener que rehacer un trabajo mal hecho.

Muchas familias se ven envueltas en estas complicaciones, especialmente con los plazos de terminación de la obra y trabajos realizados deficientemente que luego deben rehacerse.

Si realizaste un trabajo, lo entregaste concluido, y el cliente solicita pagarlo en cuotas o en determinada fecha (cuando cobro te pago) es lo más habitual y después pareciera que se lo tragó la tierra, aquí podes hacer la factura en cuenta corriente y hacérsela firmar cuando retira el trabajo o hacer firmar un pagaré.

Recomendaciones

La realidad es que, lo que acabo de mencionar son situaciones muy habituales de la vida diaria de muchos. Por eso la consulta con un abogado nunca está de más y es recomendable. En muchas ocasiones son la clave cuando las cosas no salen como lo esperabas.

Si suceden algunas de los supuestos que mencioné más arriba y no hay un “papelito firmado”, poco y nada se podrá hacer, te dolerá la cabeza y perderás el dinero.

En cambio, si hiciste la consulta con un abogado de confianza, “firmaste el papelito”, te dolerá la cabeza unos días, pero se ocupará de todo tu abogado y seguramente podrás recuperar tu dinero.

Por supuesto que todo lo que mencioné es en líneas generales, cada caso es particular y debe ser estudiado y analizado para determinar la viabilidad de ejecución.

Si tenés dudas al respecto, consultá con un abogado de tu confianza.

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