[VIDEO] Maltrato Infantil, el caso del hijo de Romina Yan: ¿Y los chicos que no tienen un abuelo que los escuche?

La historia que contó el hijo de Romina Yan no es una noticia de espectáculos. Muestra una deuda que la Argentina sigue sin pagar.

Escribe: Abogada Valeria Montenegro

Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan, contó que después de la muerte de su mamá vivió años de violencia física y psicológica en su casa. Hoy tiene 23 años. Según su relato, todo empezó cuando tenía nueve o diez. El colegio era el único lugar donde estaba tranquilo, porque no quería volver.

A mí, de todo lo que vengo escuchando y leyendo, me quedó dando vueltas una frase que repitieron todos los medios: su abuelo fue el primer adulto que lo escuchó.

El primer adulto que escucha

Un chico le cuenta a su abuelo lo que le pasa. El abuelo le cree, actúa y va a la Justicia. Según contó Valentín, el proceso llevó años hasta que la tenencia quedó a cargo del abuelo.

Ahora hagamos la cuenta al revés. Ese abuelo tenía recursos, abogados y una voz pública. Aun así, el camino fue largo. Pienso en la nena que le cuenta a una tía que no le cree. Pienso en el adolescente al que le piden que “entienda” al adulto que lo lastima. Valentín contó que eso mismo le respondieron sus abuelos paternos.

Las herramientas existen

La Argentina no tiene un problema de leyes. La Convención sobre los Derechos del Niño, con jerarquía constitucional, reconoce el derecho de todo chico a ser escuchado en lo que lo afecta.

La Ley 26.061 dice lo mismo y agrega algo que poca gente sabe: docentes, personal de salud y funcionarios públicos que se enteran de que un chico está siendo maltratado tienen la obligación legal de comunicarlo.

El Código Civil y Comercial prohíbe el castigo corporal y los malos tratos en la crianza. Desde 2023 rige además la Ley 27.709, conocida como Ley Lucio. Obliga a capacitar a quienes trabajan en el Estado para detectar la violencia contra chicos y actuar. Lleva el nombre de Lucio Dupuy, un nene de cinco años asesinado en La Pampa. Su historia mostró lo que pasa cuando las señales están y nadie las une.

Dicho en simple: las herramientas están. Lo que falla es quién las usa.

Dónde se corta la cadena

Falla el docente que nota algo y prefiere no meterse.

Falla el médico que atiende un golpe y anota una caída.

Falla el organismo que recibe la denuncia sin equipos suficientes para intervenir rápido.

Falla el expediente que tarda años mientras el chico sigue creciendo en la misma casa, porque está bien que se priorice priorizar el vínculo familiar, ¿pero hasta cuándo?, ¿cuánto debe soportar un niño?, ¿cómo va crecer creyendo que las infancias tienen derecho, si aunque hable y grite que no quiere más, nadie hace nada?

Los números no dejan mirar para otro lado. Según la última encuesta nacional de UNICEF, casi seis de cada diez chicos crecen en hogares donde se usan métodos violentos de crianza. En chicos con discapacidad, la cifra llega al 72%. Esto pasa en la casa de al lado.

La deuda

Para mí, esta es la gran deuda de la Argentina con sus chicos. Seguimos dejándolos a la deriva, dependiendo de que aparezca un adulto con la voluntad y los medios para sacarlos. Cuando ese adulto no aparece, el sistema muchas veces no llega solo.

Valentín pidió que los adultos escuchen a los chicos cuando cuentan. Desde mi lugar, agrego algo: escuchar sirve si después alguien hace algo con lo que escuchó.

Qué podés hacer vos

Si un chico te cuenta algo, creele y no lo hagas repetir la historia una y otra vez.

No lo enfrentes con el adulto que señala.

Si sos docente, trabajás en salud o en el Estado, comunicar es tu obligación.

La Línea 102 es gratuita y la puede usar el propio chico.

Si el organismo no responde, consultá con un abogado. Hay vías para exigir que actúe.

Ningún chico debería necesitar un abuelo famoso para que le crean.

CONOCER TUS DERECHOS ES EL PRIMER PASO PARA DEFENDERLOS

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