[Desde Adentro] Alejandro López: “Manejarse con punteros y dádivas en Villa María no es la forma de hacer política” (VIDEO)

Alejandro López (62) está casado con Sonia hace 42 años y, juntos hace 30, están al frente de la tintorería Splendid, ubicada en Corrientes 522. Padre de Ezequiel (42), Melisa (39) y Bernabé (32). Tiene 4 nietos, Oliver, Miqueas, Mailen y Antonia.

Fue bibliotecario, le gusta jugar al metegol y al ping pong, canta en el Coro de la Universidad Tecnológica, es pastor de una iglesia evangélica y candidato a intendente en Villa María. Se define como una persona sensible, de valores y principios, honesta, empática y quiere trabajar para mejorar la ciudad.

Entrevista: Carolina Durand

Cursó sus estudios primarios y secundarios en el Colegio Rivadavia, y estuvo a punto de recibirse de profesor de Historia y Geografía, pero, tuvo que abandonar por una enfermedad a pocas materias de recibirse.

¿Tu primer trabajo fue en la tintorería?

No, me casé a los 21 años y de los 22 a los 30, fui bibliotecario en la Escuela Rivadavia. Mi primer trabajo fue de vendedor ambulante de ropa. Después, me ocupé del negocio familiar junto a mi esposa y desde hace 30 años nos dedicamos a la tintorería y sumamos lavandería.

Crecí en la tintorería y aprendí el oficio naturalmente. En paralelo siempre me gustó la actividad política, la religiosa y también, formo parte, hace 13 años del Coro de la Universidad Tecnológica con Marcelo Aranda. Además, participé en el Coro Polifónico y en el del Colegio Rivadavia.

¿Qué valores te definen?

La honestidad y la franqueza, intento ser lo más transparente posible en todos los ámbitos de mi vida en los que me desarrollo y con la gente que me rodea.

¿Hace cuánto tiempo estás al frente de la Congregación Evangélica “Hermanos Libres”?

Hace 45 años que le entregué mi vida a Cristo. Me congregué siempre en una Iglesia Evangélica en Jujuy 270 y, hace 12 años estoy al frente de una pequeña iglesia, en barrio Rivadavia, en calle Malvinas Argentinas 1311, una congregación muy familiar.

¿Se dificulta conjugar la actividad política y la religiosa?

No, hay que hablar y aprender a disentir e intercambiar ideas sin enojarse ni pelear, en todos los ámbitos. No hay división del ser humano, la persona no se divide y los valores deben primar en todos lados, somos uno. Los valores que tengo en la iglesia los aplico en mi casa, en la sociedad, como comerciante y en la vida política. 

¿Qué recuerdos se le vienen a la mente sobre su papá?

(Con emoción, lágrimas en los ojos y la voz cortada) Héctor Cipriano López, “El Pity”. Hilda Tomasa Araoz “la Chiche”. El helado de limón y chocolate, sus ojos azules, una bolsa de caramelos que siempre tenía para los chicos. Nunca se iba de un lugar sin dejar una propina, era un gran tipo, buena gente. Ambos lo eran.

Los vecinos te conocen de toda la vida. ¿Qué opinan de la candidatura a la Intendencia?

Lo han visto bien, me conocen, mi historial de trabajo y honestidad. Me alienta a seguir trabajando políticamente, el hecho que, donde pregunten por mí, nadie puede decir nada malo de mi persona, estoy limpio.

Creo que el peronismo, sin referirme a sus bases y a la justicia social, ha errado la forma de implementar la política. Me baso en que, recorro los barrios y antes de escuchar nuestras propuestas me dicen “¿Y qué me vas a dar?”. Manejarse con punteros, dádivas, esa no es la forma de hacer política.

¿Qué llevó a Encuentro Vecinal a unirse recientemente con Encuentro Democrático para la Libertad? ¿Qué tienen en común que los representa?

En primera instancia, me sumé a Encuentro Vecinal, hace unos años, porque encontré los mismos principios que tengo en mi vida (desde mi primera candidatura en el 2019). Esta vez, buscamos una opción para sumar gente y coincidimos con la UCD, en los objetivos y las ideas para gestionar en la ciudad. No hay que encasillarse con nombres ni banderas, sino buscar los valores que engrandezcan a las personas. Cristo es cristo, Dios es Dios, no tiene rótulos.

Coincidimos en querer ayudar a que las personas tengan un proyecto de vida, darles las herramientas para que se desarrollen de verdad, no con parches.

¿Quién cocina en su casa? ¿Cuál es su especialidad?

Mi señora Sonia es excelente cocinera y si tuviera dinero de sobra, le regalaría una cocina amplia con todo lo que necesitara para cocinar a gusto y gana. No le gustan los lujos, le gustan los paisajes, conocer lugares naturales, pero, si pudiera, le haría ese regalo “material”.

Los asados, ahora los hacen mis hijos, pero antes, los hacía ella. Yo nunca fui bueno cocinando, pero, sí me encargo de levantar la mesa, limpiar la parrilla, preparar el café y lavar los platos. Todo lo que cocina es sabroso, si tengo que decir algo que me gusta a mí, papas fritas y huevos fritos.

¿Su esposa e hijos se involucraron también en la política?

No, me acompaña y me apoya en todo. No le gustan las fotos, así que ese es el motivo por el cual no aparece mucho. Mis hijos me apoyaron enseguida, el más grande trabaja conmigo en la campaña. Mi hija, que es un sol, dijo una frase que me sorprendió (se emociona hasta las lágrimas), en una de las recorridas, Meli estaba conmigo y le dijo a un vecino “Villa María necesita a mi papá” (hace un parate en la entrevista).

Nací en Villa María, en el Cruz Azul, crecí en barrio Centro, mi casa y negocio están a unas pocas cuadras de diferencia. Me involucro en la política porque veo que nuestra ciudad es una perla, tiene un río precioso, geográficamente se puede expandir, es una zona rica, industrial, con gente pujante, podríamos estar 10 veces mejor de lo que estamos, hay que quererlo y gestionarlo para que suceda. Se puede lograr.

¿Cuáles fueron sus pasos en la actividad política partidaria?

En el 83 me deslumbró Alfonsín, me impactaron sus discursos, voté por primera vez. Después me involucré con el ARI con Elisa Carrió, ese movimiento no prosperó en la ciudad y después estuve en el partido Villamariense. No obstante, me decepcioné estando allí, terminó siendo una extensión del peronismo y, luego con Encuentro Vecinal, en el 2019, encontré un lugar donde se alineaban mis valores e ideales.

 Desde entonces, estuve presente en las audiencias públicas, con otros vecinos presentamos varios proyectos, entre ellos, la ficha limpia, la boleta única, el tratamiento de residuos, el recorrido de colectivos, los cuales murieron en la entrada.

¿Cómo viene la campaña?

Tenemos pocos recursos así que la llevamos a pulmón y a diferencia de varios, que están dentro del sistema, se nos acortan los tiempos por los trabajos personales, en mi caso con la tintorería, la iglesia y por eso, optimizamos cada segundo para recorrer los barrios y hablar con la gente.

Una problemática de Villa María. ¿Cómo gestionaría soluciones?

Hay varias, pero la atención primaria para la salud, es una grave. Tenemos un proyecto integral para la salud que, incluye el refuncionamiento de los CAPS,  no por la gente que en ellos trabaja sino por la falta de recursos e insumos que tienen.

Nosotros queremos que la salud primaria sea de excelencia y de esa manera, se evitaría el colapso del Hospital Pasteur. El proyecto que armamos, apunta a dar soluciones al vecino.

Vamos a trabajar en red con los centros vecinales, los CAPS, los comedores, las iglesias y los vecinos. Desde el municipio, vamos a allanar ese camino, para que sean las instituciones intermedias las que contengan y el estado asista con las herramientas.

Tenemos que sentar bases firmes para tener un horizonte, una dirección y una proyección a mediano y largo plazo de ciudad. Tenemos programa y espalda para dirigir la Intendencia y muchos proyectos para trabajarlos desde el Concejo Deliberante.  

¿Tiene muchos grupos de whats app? 

Sí, el grupo del coro, excompañeros de escuela de Sonia, de mi promoción secundaria, de la iglesia, ahora se sumaron los grupos políticos.

Una película argentina…

“El secreto de sus ojos” y “Mi obra maestra”.

Si lo frena en la calle un turista y le pide una recomendación de lugar para conocer en Villa María, ¿hacia dónde lo dirige?

A la plaza San Martín (frente a la catedral).

¿Qué recuerdos tiene de la revista Compartiendo?

Los mejores, fueron 11 años de escribir sobre la cultura, los artistas locales y de la zona. Con Michelle Sommerville, una gran amiga, llevamos a cabo un inmenso trabajo. Nos conocemos prácticamente de toda la vida, seguimos manteniendo el espacio bibliotecario, hacemos cine club y demás actividades.

Con esa revista, logramos muchas cosas en materia cultural local, teníamos varios colaboradores.  Buscábamos rescatar artistas conocidos y no tan conocidos de ambas villas y de la zona. No pudimos seguir manteniéndola, pero, nos dejó mucha riqueza, historias, cultura y amigos.

¿Historia o filosofía?

Historia.

Un nombre pendiente que no tenga en sus nomencladores la ciudad

El de los veteranos de Malvinas, los vivos y los fallecidos, merecen un reconocimiento porque fueron héroes de carne y hueso. Mi papá también debería tener uno, era un buen hombre (se vuelve a emocionar al mencionarlo).

Una virtud y un defecto

Virtud, creo que la empatía, me importa mucho la gente. Un defecto, soy muy ansioso y, a veces, me preocupo demasiado de manera anticipada.

¿Cree en los milagros?

Sí.

¿Un docente de la secundaria?

Eduardo Marzolla, me daba ciencias económicas.

¿Practica deportes?

No, nunca fui bueno, jugué un año al básquet y un tiempo al tenis criollo con paletas de madera, nada más. Sí, soy muy bueno al metegol y al pingo pong.  

¿Un pendiente?

Haber sido docente, porque no pude terminar el profesorado de Historia y Geografía. Sin embargo, pude paliar eso, dedicándome a la docencia en la iglesia.

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