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[Argentinadas] ¡Cómo estamos hoy, eh! Debates, versos y debacles…
Escribe: Raquel Baratelli
O sea, estamos tan pero tan bien ubicados con respecto a las pretensiones que se pueden tener para el futuro inmediato argento, que legitimamos a los candidatos que nos dejaron como estamos y a los que prometen ajuste y más ajuste. Cosa de locos, chicos.
Entre promesas de darte un país “normal”, o un futuro libre del “cuco” y “ordenado”, tenemos un gladiador que se las banca y se compromete a “recuperar”; están quienes esgrimen la lucha utópica e incansable por lo que nunca fue ni será y el que viene con la “motosierra” a grito pelado por la libertad…

Cada candidato pone un estilo sobre la mesa, el dialoguista campechano, la firme y decidida, la laburante argumentativa, el valiente camaleón y el disruptivo “lanzallamas”, cada cual exponiendo lo que los suyos necesitan escuchar, en una campaña electoral predecible, donde todo lo prometido podría llegar a ser lo que parece… un bolonqui terrible.
Cada candidato con su librito, que repiten sin pestañear y sin chistar, unos con más otros con menos labia, las chicanas de siempre, sin novedades al frente, pocos argumentos y nada de improvisación.
Poco sirvieron lo debates para torcer las intenciones de los votantes, que nos quedamos con las caras y los gestos de cada candidato, que apenas alcanzaron para alimentar la aparición de algunos memes.
De nada sirvió sacar los trapitos al sol ante las cámaras, nada se aclaró en las réplicas de los participantes. Los tipes de más chances, queriendo dejar mal al resto, desaprovecharon la oportunidad de venderse mejor diciendo qué, cómo y cuándo, limitándose a sus frases de campaña.
¿Qué será un país “normal” en la era de la diversidad? ¿“Ordenar” es perseguir y eliminar? ¿Sólo en las clases bajas hay laburantes? ¿La libertad se consigue discriminando y arrasando derechos y libertades? ¿Se recupera la confianza con la dádiva?…
La campaña transita su recta final, encarnizándose día tras día, con manifiesta falta de tacto y responsabilidad los candidatos dicen lo que se les viene a la mente echando cada vez más leña al fuego y la incertidumbre toma más y más vuelo.
A estas alturas y ante la escasez de opciones los votantes debemos preguntarnos: ¿Qué será un país “normal” en la era de la diversidad? ¿“Ordenar” es perseguir y eliminar? ¿Sólo en las clases bajas hay laburantes? ¿La libertad se consigue discriminando y arrasando derechos y libertades? ¿Se recupera la confianza con la dádiva?…

La falta de propuestas creíbles y concretas, la ausencia de autocrítica, la intolerancia y el personalismo siguen siendo las vedetes entre los candidatos preferidos, y la incertidumbre por lo que vendrá copa la mente de los electores.
Al fin y al cabo, de cara a las venideras elecciones, todos sabemos que la cosa se definirá por penales y que el futuro argento viene con pronóstico de tormentas, continuará entre chubascos y ventarrones, pero cada tanto, asomarán unos rayitos de sol.