[Argentinadas] Destino a «La Libertad»: ¿Vamos de paseo, pi pi pi…?

Escribe: Raquel Baratelli

Y al final, todos se subieron al bondi. Los que anticipadamente compraron sus boletos abiertamente; los que decían no poder por convicciones; quienes preferían ir por sus propios medios desviándose un poco; hasta quienes renegaban del incierto destino de viaje, llegado el momento, argumentaron alguna queja o sugirieron cambios de itinerario, pero todos se subieron. 

Otros tantos no compraron los boletos, por falta de tiempo unos, porque el camino no los convence otros, los que prefieren andar en bicicleta, los que no se suman a cualquier viaje y los que quieren defender su propia línea de colectivos.

Así son las cosas, viejo, a los muchachos de la política, cualquier bondi puede dejarlos bien, si es nuevo y se les permite elegir alguna parada, mejor, llegado el caso todo puede negociarse.

Una vez arreglado el tema del destino, aclarado y aceptado el rumbo, habrá que negociar si se eligen autopistas o rutas secundarias, el lugar de las paradas, cuánto equipaje entra en el vehículo, qué bultos dejar y cuáles recoger o ir tirando en el camino.

Lo óptimo, arrancar con el tanque lleno, aunque con poco más de la mitad se puede ir tirando, procurando que todos vayan bien sentados y que los pesos del bondi estén equilibrados, para lo cual, ahora viene la negociación más difícil: quiénes van en el piso de arriba, a quién le toca la fila más expuesta, la de adelante, a quiénes la cercanía al baño…

Lo que a todas luces parecía una excursión traída de los pelos, guiada por un conductor poco experimentado y una agencia de viajes desconocida autodenominada “Libertad”, que nada tiene que ver con la Fragata; a bordo de un ómnibus bala, rumbo a “Libertad”, destino bastante conocido y requerido por los pobladores del mundo, al que difícilmente se llega; excursión que en principio ahuyentara a más de uno, hoy quedó confirmada.

Todavía quedan plazas disponibles, pero el día que arranque, el que no se subió se jodió

El bus de la democracia que estaría arrancando próximamente con la mitad de pasajeros de su capacidad; promete un viaje titánico, sin paradas técnicas y sin miramientos con las estaciones de servicio que pudieran quedar afuera de la ruta elegida.  

La duración total del viaje hasta alcanzar el punto de destino, es un tanto incierta, el  mal estado de las rutas y  la falta de obras viales amenazan con desvíos imprevistos, transitar por caminos secundarios a altas velocidades podría acarrear palos en las ruedas y el precio del combustible, también  iría en desmedro de la velocidad; encima, el pronóstico del tiempo no es muy prometedor, anticipa lluvias de cascotes, pedreas, altísimas temperaturas y tormentas varias, difíciles de contener  y que redundarían en posibles demoras, tanto para el arranque como para el desarrollo del viaje.

En fin, chicos, no va de turismo estudiantil, la excursión argenta que se viene va de expedición, incluye excavadores de oficio y exploradores entusiastas; los equipos están en marcha, las palas ya están listas, resta establecer detalles del itinerario.

Libertad es la meta y libertarios se proclaman los guías de este “bondi bala” que surcará los caminos allanando cuestas para los emprendedores que sigan sus pasos.

Todavía quedan plazas disponibles, pero el día que arranque, el que no se subió se jodió.

  

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