[Argentinadas] Halloween otra vez, ¿pero por qué no probamos con otra cosa?

Escribe: Raquel Baratelli

A ver, viejo, Noche de Brujas, ¿a quién se le ocurre por estos días, mandar a los peques a mendigar golosinas por el barrio?, con la inseguridad reinante, lo mejor que les puede pasar es que no les abran las puertas, volver a casa con sus pertenencias completas y sus bolsitas de caramelos vacías, volver a casa; ¡mirá si les meten droga en los caramelitos!

La calle no está para estos trotes y mucho menos a la tarde noche y encima viernes. Ni para jóvenes y adolescentes es Halloween por estos días, con tanta violencia reinante ¿quién les va a creer, camino al bailongo, que el cuchillo incrustado en la panza chorreando sangre es un disfraz?

Y a la salida, ¿qué cana le va a dar bola a una denuncia por puñetazos a uno que aparezca moreteado de verdad, entre tanto disfrazado de personaje de Wolking Dead? Que alguien invente algo más local, telúrico y familiar, por favor, y que se festeje a plena luz del día.

Hay miles de actividades recreativas que se pueden hacer en entornos cuidados y que no tienen nada que ver con pedir ni dar, ni con muertos, fantasmas o personajes que dan miedo.

Este tema de las brujas viene de otro tiempo y lugar, acá nadie entiende de qué se trata eso de “truco o chiste” que dicen en las pelis, ni la pertinencia de las golosinas con la brujería y el mejunje con los muertos vivos.  

Además, ya está fuera de moda el temita “dulces”, el exceso de azúcar, sobre todo en las infancias, está muy mal visto.

Al final, resultaría más acorde a nuestra idiosincrasia actual, dejar las brujas y volver a instalar el día de los Santos, con algunos ajustes, tipo empezarlo con la previa el 31 de octubre, clavándole un feriadito previo al día en cuestión que es el 1 de noviembre y en todo caso empalmar con el día de los muertos, el 2 de noviembre, a la mexicana, como para no hacer caso omiso a costumbres extranjeras, fomentar la bondad y el turismo, rematando con otro feriadito para poder ir al cementerio en familia.

Que no se diga que la globalización de la cultura no es algo natural y de avanzada, chicos, incorporar festividades extranjeras es parte de la inclusión de los inmigrantes en los distintos territorios y de la convivencia pacífica y tolerante entre comunidades originarias, nativas y o por opción.

Pero tratemos de orientar las festividades hacia las buenas costumbres y la socialización civilizada.

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