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[Argentinadas] Los últimos serán los primeros: Los peligros de la IA y sus derivados
Al final. Parece que será como presagian las escrituras. Y si, chicos, acá estamos con los peligros de la IA y sus derivados.
Escribe: Raquel Baratelli
Parece que hasta los creadores y desarrolladores de esta fantástica herramienta andan preocupados por la posibilidad de que se corte sola y empiece a jugarnos en contra.
Días atrás, hubo un acontecimiento un poco extraño ocurrido en el transcurso de un experimento en el que salió el tiro por la culata.

La famosa IA desarrolló un complot inexplicable en el que, aplicando su facilidad de aprendizaje y autogestión, con la velocidad que la caracteriza, demostró ser capaz de hacer realidad la peor de las distopías, hacerse cargo del poder y eliminar a la raza humana, con el agregado de prescindir de Internet y la intención de desconectar la red global.
Lo que no quedaría muy claro es si se trata de un peligro real o de una operación de marketing.
Si fue una cuestión de competencia entre las grandes corporaciones que manejan la cosa o si el hecho estaría enmarcado dentro de las disputas de poder global de las grandes potencias -aclaremos, todas situadas en el hemisferio Norte-.
Y acá es donde se pone interesante el tema. Si analizamos la cuestión desde una visión centrada en esta parte del mundo, la de abajo, donde el desarrollo tecnológico viene más remolón, las implicancias de desórdenes de la IA no se encontrarían entre nuestras mayores amenazas existenciales, por varias razones.
Al no contar con los medios económicos necesarios para su desarrollo en la región, todavía podemos vivir sin ella. La conexión a Internet ya es bastante falluta y nuestra manera de funcionar en la diaria es bastante artesanal.
Más preocupantes son las cuestiones telúricas y los eventos naturales, con los que estamos acostumbrados a lidiar como se puede, sólo con la fuerza de la solidaridad humana. Sequías y hambrunas permanentes, que hacen de la resistencia una brutal costumbre.

Las luchas por el poder se desarrollan mano a mano, con puteadas de acá y de allá, sin otra arma más que el exabrupto. Las pestes son moneda corriente y la inaccesibilidad a la atención de la salud, hace de la población vulnerable gente resistente.
En fin, visto desde este ángulo, sería posible que, ante un avance de la IA como invasora del reino humano, el mundo siga dividido en dos.
El primer mundo, devastado, y el tercero, sobreviviendo, igual que siempre.