[Argentinadas] Tareas peligrosas y trabajos nobles como las de un docente, hay pocas

Escribe: Raquel Baratelli

Trabajos de riesgo si los hay, someterse al posible derrumbe de un techo sobre la cabeza, al ambiente atestado de hongos por las filtraciones del agua, a posibles electrocuciones debido a instalaciones defectuosas, riesgo de caídas y resbalones; enfrentar la posibilidad de atracos diarios al llegar a las inmediaciones del trabajo, golpes de calor o hipotermia dentro del establecimiento según las inclemencias climáticas…

Sólo apto para valientes es la tarea de encontrarse dentro de un aula de una escuela pública con 45 pibitos inquietos y desordenados que no quieren estar ahí, no ven las horas de que llegue el recreo, que pelean entre sí, se hacen bullying, no hacen las tareas, tienen sueño, no entienden consignas, no atienden…

Lidiar con los padres de los peques no es tarea menor, están los quejones y poco colaboradores que ven en la escuela su sustituto y exigen a las seños más que a nadie, los entusiastas metiches impulsores de actividades irrealizables, los agresivos, los indiferentes y demás tipos que exigen de la escuela, todo.

Tampoco es sencillo conectar con directivas impuestas por funcionarios de escritorio, cumplir horarios cuando la calle es un caos y el bondi no llega, ni capacitarse cuando no se llega a fin de mes.

Trabajos nobles si los hay, el de estimular en los educandos la curiosidad y las ganas de aprender, acompañarlos en cada etapa de su desarrollo, contenerlos, disciplinarlos, incentivando las capacidades de cada cual, atendiendo las falencias sociales y las carencias que manifiestan los peques cada día.

Hay que estar ahí, chicos, bancando exigencias de horarios, directivas muchas veces inadecuadas a la realidad, aguantar los malos humores propios y de los otros. Cacho de vocación.

Aguantando día tras día, año tras año, el ninguneo de los gobernantes que se llenan la boca hablado de la importancia de la educación sin hacer nada por ella

Ir para adelante con ganas y mantener la sonrisa y el buen trato, aguantando día tras día, año tras año el ninguneo de los gobernantes que se llenan la boca hablado de la importancia de la educación sin hacer nada por ella.

Combatir la vagancia, estimular el valor del trabajo, eliminar la delincuencia, invertir en desarrollo, debatir sobre el futuro, evitar la marginalidad, luchar contra la violencia y la discriminación…

Todo empieza por la Educación, la cosa es que, si no se financia, el sistema educativo no se puede modificar, modernizar ni adecuar a la realidad que vivimos. 

Tareas arriesgadas como la de un docente hay pocas, los bajísimos sueldos y la postergación histórica que vienen sufriendo no sólo provocan malestar entre ellos, sino que además, anulan cualquier posibilidad de que nuestros niños cuenten con una educación de calidad.

Trabajos nobles que, a pesar de todo, muchos siguen eligiendo porque ver a los peques aprender y desarrollar el conocimiento da satisfacciones, porque soñar con un futuro mejor para todos es hablar de educación, porque luchar por el derecho a la educación vale la pena.   

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