[Desde Adentro] Guillermo Lorenzatti: “La inseguridad es un gran problema, la tranquilidad de la ciudad se está perdiendo”

Guillermo Lorenzatti, abogado en derecho empresarial y societario, 43 años, fanático del básquet, casado con Carina, padre de Sofía (12) y Catalina (8). Es presidente del Colegio de Abogados y aspira a conducir los destinos de la ciudad de Villa María.

Creció en barrio Lamadrid, su mamá fue docente, su papá empleado y es el primer profesional en su familia. Cursó la primaria en el Instituto del Rosario, y su secundaria en el Colegio Nacional (promoción 97).

Entrevista: Carolina Durand

¿Una anécdota de secundario?

Fui muy feliz en mi secundaria, teníamos educación pública de calidad. Me llevé una sola materia en mi último año, pero, el motivo no fueron mis calificaciones, sino que según la profesora “molesté todo el año”.

Perdí el primer turno, rendíamos a los dos días de llegar de Bariloche y pasé a marzo. Cuando me presenté ante el tribunal, los docentes no entendían por qué estaba allí sentado, sabía todo lo que preguntaban, y una de las profesoras resaltó mi comportamiento. Creo que es parte de esa etapa, a la distancia nos damos cuenta de que es parte de crecer y tomar responsabilidades de nuestros actos.

¿Fue difícil la elección de profesión al terminar el colegio?

La verdad que no. Quise ser abogado a los 10 años. Veía las películas y cómo los abogados defendían a la gente y cómo intentaban permanentemente mantener el equilibrio en la sociedad. Supe que quería hacer eso. Estudié en la Universidad Católica de Salta porque no podía viajar a Córdoba y fui la segunda promoción.

Con el tiempo me enteré de que mi mamá quiso ser abogada y no pudo por razones económicas, eso me hizo sentir que lo llevaba en la sangre y que pude cumplir su sueño.

Tus primeras incursiones en la política

Colaboré en el 2007 cuando Luis Juez fue candidato a gobernador por Córdoba. Me llevó a la política Jorge Valinotto, participé de ese equipo. Después me alejé y me desarrollé como profesional.

En 2011 en el Colegio de Abogados, Augusto Parola, un amigo y colega se postuló para presidente; me pidió que lo acompañe como miembro del directorio y participé como dirigente.

En 2019 venía de ser vicepresidente y quedé como presidente, dos años. Nos tocó la pandemia y no pudimos ejecutar varios proyectos. Luego, buscamos la unidad y se ratificó mi carácter de presidente.

Cuando (Rodrigo) De Loredo asume como diputado, me dicen que hacía falta un candidato local,  sumado a mis ganas de sumar y gestionar en la ciudad, formamos un gran equipo y estamos en carrera. Pedí licencia en el Colegio de Abogados y estamos a la espera del anuncio de elecciones de Martín Gill.

¿Cómo tomaron la noticia tu familia y amigos de ir como candidato?

Antes de tomar la decisión y comunicarla públicamente, lo hablé con mi mujer y mis hijas. Mi señora me apoya y acompaña siempre en todas mis decisiones. Mi mamá no quiere saber nada, porque es mucha la exposición, pero, entiende mis argumentos para involucrarme.

Estoy tranquilo, voy a hacer mi mayor esfuerzo. En el día de mañana voy a poder mirar a los ojos a mis hijas y decirles que lo intenté. Esa va a ser mi mayor enseñanza: estudiando, trabajando, con esfuerzo y tiempo las cosas se consiguen y sino, hay que intentarlo.

¿Los vecinos tienen predisposición a recibir en sus casas a tantos precandidatos? 

La verdad, no quieren saber nada. Están cansados. Considero que tengo muy buena aceptación porque no vengo del riñón de la política. Salgo de mi zona de confort para hacer política y aportar cuatro años a la sociedad lo mejor de mí y el equipo de trabajo que me acompaña. Me han ofrecido cargos y he dicho que no, lo hago por una convicción y porque no quiero que mis hijas se vayaan de la ciudad ni del país. Hay que involucrase poniendo lo mejor de uno.

¿Cuál es tu mayor reto en villa María?

No sabemos cómo está realmente puertas adentro el municipio y sus arcas, para poder llevar adelante una gestión eficiente, pero, la inseguridad sin dudas es una de las mayores problemáticas. Los vecinos no están teniendo respuestas concretas. La tranquilidad de la ciudad se está perdiendo.

Factores que contribuyen en Villa María a la inseguridad

La droga, la deserción escolar, las necesidades que afloran por la pobreza. No hay un seguimiento eficiente de control sobre la deserción escolar. Muchos chicos deberían estar estudiando y están en la calle.

Debe haber tareas de contención a la familia desde el estado de manera intensificada. Me interesa el cambio, no el cargo. Con reglas claras y gente idónea, se puede, lo que pasa es que no hay voluntad política.

¿Creés en la suerte?

Sí, un poco.

Un momento difícil en tu vida

Puedo mencionar dos. Tristes y difíciles. La pérdida de mi papá, hace dos años. Éramos y somos una familia muy unida, mis padres y mis tres hermanos. Ese momento fue muy triste.

El otro, la muerte de Miguel Veglia. Mi vínculo nació trabajando en un estudio jurídico. Trabajamos juntos unos años y junto a otro colega y amigo, Augusto Parola, nos íbamos a mudar los tres a un estudio.

Su desaparición abrupta, en mayo del 2014, me hizo muy mal. Nos vimos a la mañana en Tribunales, quedamos en vernos a la tarde para tomar un café y concretar un viaje a Córdoba y al mediodía me entero de que estaba internado y, luego, nos enteramos de su fallecimiento.

El actual estudio donde trabajo (calle Lisandro de la Torre al 829) era una propiedad de su familia que había estado de acuerdo en que pongamos allí el bufete. Tras su fallecimiento, su familia decidió alquilarnos el inmueble igual, porque así lo quería Miguel.

Nunca dejó de ir a los barrios y juntarse con los vecinos, administró la ciudad con fondos propios porque no le enviaban dinero ni de Provincia ni de Nación. Fue un inmenso referente y una gran persona.

¿Quién es tu referente en lo jurídico?

Me sorprendió conocer en una oportunidad en La Plata a Carlos Andreucci, presidente de la Federación Argentina de Abogados y presidente de la Federación Sudamericana, un tipo fantástico a nivel humano y por su capacidad de gestar.

Hace 25 años que están en el poder y no saben si administran la caja propia o la del pueblo

¿Jeans y camisa o jogging y zapatillas?

Jogging y zapatillas, la ropa deportiva es la más cómoda.

¿Hablás frente al espejo?

No, si practico discursos, pero no en el espejo

¿Dónde tomás tus decisiones?

Por lo general, en mi estudio, porque acá puedo concentrarme mejor. Y para las decisiones soy práctico, busco qué es lo más conveniente en cuanto a la solución, no soy estratega a beneficio propio.

¿Te arrepentís de algo en tu vida?

No, pero me quedó pendiente una etapa de vida que es la de vivir solo. Viví en casa de mis padres, me puse de novio y me junté. No estoy arrepentido, pero es algo que nunca vivencié.

¿Agendas en papel o en el teléfono?

Lo que es trabajo, me gusta hacer en una agenda de papel, tengo un calendario impreso en mi escritorio.

Un momento que disfrutás durante del día…

La noche. Cuando llego tarde a mi casa, mi esposa y mis hijas ya están durmiendo y, me tiro un rato en el sillón y me desconecto. Leo, miro alguna serie, me desconecto de la rutina recién a esa hora. 

¿Alergias?

No.

¿Apodo?

No, algunos me dicen Willy, pero muy pocos.

¿Tu cable a tierra?

El básquet. Jugué toda la vida. Empecé a los 6 años en Ameghino, estuve en Unión Central, dentro de Villa María y después en la zona, Pozo del Molle, Genera Cabrera.

Una fecha importante

El nacimiento de mis hijas. Sus cumpleaños.

¿En tu celular tenés clave?

Siempre la misma, sobre todo por mis hijas cuando eran chicas y lo agarraban. Hoy en día están grandes y ya la saben, al igual que mi esposa (muestra cual es el patrón del celular).

¿La confianza se rompe cuando…?

Cuando una persona miente y traiciona.

Sos habilidoso con…

Habilidades manuales pocas… (se ríe) pero, soy muy voluntarioso y pongo esfuerzo en aprender.

Tu relación con Giselle Machicado…

No somos amigos, pero, tenemos una buena relación. La profesión no nos enfrentó nunca todavía ni en política ni en lo jurídico, compartimos el mismo espacio y nuestras esencias pueden lograr buenas cosas para la ciudad, no descarto en algún momento trabajar juntos.

¿Tenés vínculo con Marcelo Picco (PRO Villa Nueva) e Ignacio Tagni (UCR)?

Con Marcelo Picco la verdad no; con Ignacio Tagni sí, no somos amigos, pero tenemos buena relación.

Yo puedo seguir en mi zona de confort, pero, si no nos involucramos van a seguir estando los mismos y haciendo lo mismo.

¿Qué necesita Villa María?

Es necesario nuevos aires y renovación de planteles de trabajo. Hace 25 años que están en el poder y no saben si administran la caja propia o la del pueblo. La democracia necesita alternancia.

Hay que ver más allá de los ocho años de gestión, hay que llevar a cabo políticas que trasciendan en la ciudad a largo plazo, y para eso es necesario personas idóneas en los cargos.

La ciudad se autofinancia, es grande, con empuje, con buenos ciudadanos. Se necesitan equipos que trabajen con transparencia y honestidad. La administración pública hay que rendirla porque se debe a la gente.

Yo puedo seguir en mi zona de confort, tengo trabajo, familia, amigos, una vida que me hace feliz, me fue bien en mi profesión, pero, si no nos involucramos van a seguir estando los mismos y haciendo lo mismo.

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