[Educación ambiental] Una vía estratégica para enfrentar una problemática real e innegable: el cambio climático

En el último siglo, la humanidad ha experimentado transformaciones profundas y aceleradas en diversos aspectos de la vida. Uno de los desafíos más apremiantes que enfrentamos hoy es el cambio climático, una amenaza global que no solo pone en riesgo nuestro entorno natural, sino también la supervivencia de las generaciones futuras.

Escribe: Lic. Ana Paula Moreno

En este contexto, la Educación Ambiental (EA) emerge como un pilar fundamental para abordar esta crisis, dotando a las nuevas generaciones de herramientas para comprender, enfrentar y mitigar los impactos del cambio climático.

Frente a esta demanda educativa que emerge de nuestro contexto vale cuestionarnos: ¿cómo abordar efectivamente la EA y lograr sensibilizar a la sociedad?

Si bien el cambio climático no es la única problemática ambiental ni tampoco es totalmente producto de las acciones humanas, lo cierto es que hay cierta urgencia para revertir esta situación debido a las graves consecuencias que implica para el planeta.

En este sentido, la educación puede ser una poderosa palanca para propiciar un impacto positivo en nuestra relación para con la naturaleza.

La Educación Ambiental rebasa las aulas

La Educación Ambiental no solo se trata de transmitir conocimientos científicos sobre los ecosistemas y las problemáticas ambientales; va más allá, involucrando a los estudiantes en un proceso de reflexión crítica y acción responsable.

La Educación Ambiental también tiene el rol de cuestionar nuestro modelo de consumo y producción, estimulando debates sobre economía circular, desarrollo sostenible y equidad ambiental; al mismo tiempo que promueve la participación ciudadana en la toma de decisiones del sector público y privado referidas a intervenciones medioambientales.

¿Cómo llevar los conceptos a la práctica? Una pregunta crucial para la EA, especialmente cuando observamos datos recientes que demuestran la urgencia de la situación. Los eventos climáticos extremos están en aumento, desde sequías devastadoras hasta huracanes descomunales.

Los esfuerzos para la implementación eficaz de la EAI en sistema educativo, si bien tendrán efectos a largo plazo, sin dudas que serán muy valiosos para construir una sociedad con mayor conciencia ambiental y basada en un desarrollo sostenible.

Estas son señales innegables de que el cambio climático está ocurriendo aquí y ahora; hechos desafiantes que deben convertirse en oportunidades de aprendizaje en las escuelas, e impulsar acciones para la transformación de los estilos de vida de la sociedad.

La Educación Ambiental en Argentina tiene su propia normativa

La Educación Ambiental Integral (EAI) es un derecho y una política pública nacional; como ley fue sancionada el 15 de mayo del año 2021. Esta normativa “joven”, pero con perspectiva de largo plazo en nuestro país, se estableció para afrontar la emergencia ambiental.

Debemos reconocer que la sanción de la ley es un paso relevante en la implementación de la EAI en nuestro sistema educativo, aunque plantea nuevos desafíos:

  • Contextualización de las problemáticas: Es necesario que la EA se aborde considerando las problemáticas y su impacto en el plano local y regional (en lo social, económico, cultural y político).
  • Transversalidad de los contenidos: Dado que la EA no es una asignatura, sino un contenido trasversal debemos evitar su desplazamiento o que quede relegada de la currícula de enseñanza.
  • Sensibilizar sin caer en el fatalismo o catastrofismo: La enseñanza de la EA tiene la responsabilidad de no generar sensaciones negativas como miedo, desesperación o ansiedad en los estudiantes, sino más bien alentar las acciones positivas y esperanzar con el logro de transformaciones provechosas.
  • Reduccionismos: Habitualmente, se relaciona lo ambiental estrictamente con las Ciencias Naturales. Sin embargo, los problemas ambientales son eminentemente sociales en tanto generados por la crítica relación entre la sociedad y la naturaleza. Es por este motivo que se hace necesario eliminar los enfoques reduccionistas que limitan la perspectiva holística que tiene por objetivo la Educación Ambiental Integral.

En síntesis

La Educación Ambiental Integral es mucho más que solo información sobre el ambiente. La EA para ser efectiva, debe brindar conocimientos, aptitudes, habilidades y sobre todo la motivación, que permita a las personas tomar conciencia de su capacidad para intervenir en la resolución de las problemáticas ambientales a través de una participación activa, dentro y fuera de sus comunidades.

Los esfuerzos para la implementación eficaz de la EAI en sistema educativo, si bien tendrán efectos a largo plazo, sin dudas que serán muy valiosos para construir una sociedad con mayor conciencia ambiental y basada en un desarrollo sostenible.

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