En Argentina: Elige tu propia aventura

“No me molesta que hayas mentido. Me molesta que a partir de ahora no pueda creerte”. (F. Nietzsche)

Escribe: Cristina Pablos

Cuando mis hijos eran chicos, leían una colección de libros de cuentos infantiles, donde, al terminar, les daban a los niños tres opciones de posible final, para que cada uno eligiera el suyo; esa colección de llamaba “Elige tu propia aventura”.

Todo lo que está pasando en el país en estos últimos días me remite a ese título.

Primeramente, el presidente, amenazó al campo con subirle las retenciones o ponerles cupos a las exportaciones. La Mesa de Enlace, furiosa, le pidió una reunión y quedaron suspendidas las retenciones… por ahora. Es decir, ladró a ver si surtía efecto sobre los precios, inaudito. Los dirigentes de los movimientos sociales van a controlar, en las góndolas, los precios al consumidor, al mejor estilo venezolano.

Se reunió con los sindicalistas y salieron contentos con el porcentaje que les permitió para el aumento salarial… pero con tope.

Le siguió la reunión con los empresarios, a los que conformó… hasta que se los escuchaba en las entrevistas con los periodistas.

Sobre que hay pocas vacunas, militan con la misma. Hay funcionarios que se vacunan sin pertenecer a ningún grupo de riesgo y aún hay personal de salud sin vacunar.

Vamos a la clase media, el motor de la Argentina productiva. En un contexto de desigualdad galopante, ni rica ni pobre, la clase media ocupa un centro complejo. No sólo se achica, sino que se fragmenta y atomiza. Durante la crisis del 2001 hubo familias de clase media a quienes los ahogó el corralito, etc. y tuvieron que vender sus propiedades e ir a vivir a una villa. Bueno, ahora hay un mimo para esa clase media que es la única que mantiene a los “subsidiados”: la quita del impuesto a las ganancias para quienes ganen menos de $150.000… por dos años.

Del 86% de clase media existente queda solo el 32%. Argentina es el país con más inflación que todos los países de América juntos, exceptuando Venezuela.

Por el lado de la Justicia, “una comisión” de senadores modificó el Código Procesal Penal, sólo ese.

El ministro Guzmán anda diciendo por televisión que “hay un plan económico” (nadie sabe cuál), cosa rara, porque a Alberto Fernández no le gustan los planes.

Parece que comienzan las clases (¡Aleluya!), porque ahora el presidente dice que “es más importante educar que buscar petróleo” (¿?)

La que no pudo elegir su propia aventura fue Úrsula, que se cansó de pedir ayuda a la policía y a la Justicia. El botón antipánico le llegó “al día siguiente de su asesinato”. Mientras, Rambo-Berni, se hace el “milico” arengando a los policías cuando hay 100.000 llamadas pidiendo ayuda por violencia de género y en 40 días hubo 45 feminicidios.

Pensé que los 65 mil millones que le sacaron a CABA eran para mejorar la seguridad en la provincia de Bs. As. que está invivible.

Villa María no se queda atrás; hubo dos asesinatos en una semana. ¿Hay discurso o hay relato? (como siempre).

Bueno lector, elige tu propia aventura.

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