Enfermera de terapia del Pasteur: “No nos destruyan más”

Romina Tagliabini es enfermera profesional desde hace 8 años. Se desempeña en la unidad de terapia intensiva del Hospital Pasteur desde hace dos y decidió contar la intimidad de su trabajo en una publicación en las redes sociales que se viralizó y tuvo una amplia repercusión.

En Facebook, cosechó 1.500 me gusta, recibió más de 800 comentarios y fue compartida 775 veces.

Su mensaje le sirvió para hacer catarsis en el momento cuando comenzaba a incrementarse la cantidad de casos en Villa María y el personal de salud se encontraba entre los afectados.

Pero, sobre todo, la profesional de la enfermería pidió mayor empatía a la sociedad, para dejar de lado “las críticas destructivas”. “No nos destruyan más de lo que nuestra profesión nos viene destruyendo”, rogó.

Su relato revela la situación de estrés permanente a la que se ve sometido el personal sanitario en contexto de pandemia. Las demandas, las críticas, los reclamos y el nivel de exposición que los pone en alerta, les genera temor e incertidumbre.

El relato

“Hace unos meses nos dimos por enterados a la guerra silenciosa que nos exponíamos, decidí seguir adelante y asumir lo que me toque vivir. Formé parte del grupo seleccionado para atender a pacientes COVID. Desde ese momento, no frecuento mi familia, porque vive en otro pueblo. Desde marzo, viajé dos veces a verlos, por miedo, respeto, cuidado”, comenzó su relato.

“¡Hoy estamos entrando en el ojo de la tormenta, nos estamos enfermando! Colegas y amigos, se están contagiando”, continuó.

“He leído críticas DESTRUCTIVAS, que nos señalan, y la verdad que es muy penoso, que se nos culpe, somos seres humanos. Yo, particularmente, estoy en terapia hace unos meses, terapia que me ayuda a manejar mi ansiedad, estuve con trastorno de sueño y ataques de pánico”, confió la profesional.

“No es fácil ponerse toda la ropa y que tu respiración no cambie, hay que controlarla porque si no comienzan los mareos, te ponés nervioso y sudás, se empañan las gafas, el sudor genera picazón. Canalizar con 2 pares de guantes se dificulta, la visibilidad con gafas y máscara facial también, más aún cuando debés usar lentes para ver y no los podés usar”, contó de su labor cotidiana en la UTI.  

Respecto del procedimiento con los internados, comentó: “Los pacientes a veces están con respirador, a veces no, demandan atención que implica nuestra exposición cada vez que entramos al ÁREA ROJA”.

“A veces, los pacientes no quieren estar internados, a veces se desorientan y se quieren bajar de la cama, donde debemos evitarlo, aumentando nuestra exposición y el riesgo a que el paciente nos agreda y quite nuestros elementos (como ya ha pasado)”, advirtió.

“Solo quiero con todo esto pedir por favor, no nos destruyan más de lo que nuestra profesión nos viene destruyendo, por favor, ¡tengan EMPATÍA!”, reclamó.

“Todos podemos ser pacientes alguna vez, no nos maltraten más, hacemos nuestro trabajo de la mejor manera, por vos, pero antes por mí, ¡y por los míos!”, remarcó Tagliabini.

Por último, enfatizó la necesidad de reencontrarse con su familia en este contexto de aislamiento con los riesgos que implica su trabajo.

“Yo quiero ver a mi familia, quiero abrazarlos otra vez, quiero que todo pase igual que vos. Si no tenés la capacidad de ser empático, no hables, porque te escuchamos y duele. Duele muchísimo”, finalizó.

“Todos tenemos nuestra responsabilidad”

En diálogo con EL REGIONAL, contó el modo de trabajo en la terapia y los temores y la incertidumbre que se generan entre los profesionales de la salud y los propios pacientes.

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Foto: Facebook

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