[Historias] Antonella y Liseth, dos jóvenes de la región que hacen música en cruceros por el mundo

Antonella Batagliero es una joven artista de Ucacha. Toca saxo y teclados y estuvo junto con una compañera con la que conforma un dúo ocho meses navegando en alta mar. Contratadas por una compañía de cruceros, se preparan para un nuevo recorrido por el Caribe.

Desde Alaska al Caribe, con varias escalas previas. Festejo de Argentina campeón en alta mar, también las celebraciones navideñas y tantas experiencias más lejos de casa. Así pasaron sus vidas durante ocho meses dos jóvenes de la región, que estudiaron en la Universidad Nacional de Villa María.

Antonella Batagliero es de Ucacha y su compañera, Liseth Luján es oriunda de Justiniano Posse. Con sus voces, junto con guitarra y saxo, pasearon su música en cruceros con turistas de diversas partes del planeta.

Antes se llamaban Dúo Múcura, pero ahora se denominan «It takes two» (Hacen falta dos). “Tuvimos que cambiarnos el nombre porque era más fácil de entender a las personas que hablan inglés, una palabra latina les costaba un poquito más. Por eso ahora nos llamamos ‘It takes two’, que viene de aquello ‘hacen falta dos para bailar un tango’”, explicó Antonella en una reciente visita a la radio de su pueblo, FM Vox.

Liseth y Antonella, las jóvenes artistas de Justiniano Posse y Ucacha, por el mundo.

Tras unos días de descanso en Ucacha, volvió a partir: esta vez a Miami, desde donde emprenderá el 24 de febrero junto con su colega un nuevo viaje en crucero por el caluroso Caribe.

“Pasamos de tocar poco y prácticamente a la gorra a estar con contrato, en lugares increíbles, disfrutando con tanta gente que nos muestra cariño. La música como idioma universal hace que la gente se sienta identificada cuando suena alguna canción. Hasta recibimos propinas en dólares y euros”, comento en diálogo con el periodista Gustavo Perussia.

A continuación, se reproduce parte de la conversación de la artista en la emisora local.

Cómo empezó

«Primero tuvimos que aplicar en una agencia, que es la reclutadora, para después hacer ellos de nexo con la compañía de cruceros. Así que ahí completamos todos nuestros datos, mandamos un video y ellos después consiguieron el trabajo.

Cuando nos confirmaron, empezó lo de hacer todos los papeles, porque tuvimos que hacernos la visa de tripulantes, después los exámenes médicos que fueron exhaustivos, y una serie de documentación para recién después poder embarcar».

Era una inmensidad. Y eso que comenzamos en el más pequeño de la compañía, de más o menos 2000 personas. Nos llevó una semana adaptarnos para no sentir el movimiento del barco ni mareos, después todo resultó mucho mejor.

Suena todo muy lindo, pero claro que hubo un esfuerzo importante previo, no fue fácil, sino que trabajamos mucho para conseguirlo».

Qué hacen en el crucero

“Empezamos en el crucero más chiquito de la compañía Celebrity Millenium, después estuvimos en otro más grande y ahora haremos otro en uno de los barcos más grandes de la firma.

Nos permitió estar en varios lugares diferentes y en distintas embarcaciones. Empezamos en Alaska y cuando terminó allí la temporada empezamos a bajar por todo lo que es el Pacífico, pasando por San Francisco, San Diego, bajamos por México, pasamos por el Canal de Panamá y de ahí al Caribe.

Nuestro trabajo es tocar entre dos y tres veces por día, con uno o dos días libres por semana. Los días en tripulación incluyen varias cosas, porque además de músicas teníamos otras responsabilidades, estar capacitadas en distintas cuestiones de seguridad, con entrenamientos de cosas simples como ponerse bien el salvavidas hasta cuestiones más complejas como los códigos de seguridad que tienen en el barco para ciertas situaciones.

Todas las semanas tenemos simulacros de emergencia y otras tareas como para estar preparados por si hace falta. Son actividades en las que debe concurrir toda la tripulación.

Podemos andar por prácticamente todas las áreas del crucero, por lo que nos relacionamos mucho con los pasajeros, nos sacamos fotos, charlamos, hicimos amistades. Conocimos gente de distintas partes del mundo; suecos, de Estados Unidos, Inglaterra, Francia, también de Latinoamérica, como Colombia, Uruguay, algunos argentinos que viven en los estados Unidos…, de todas partes, es muy hermoso el intercambio.

Tiempo libre

«Hay mucho tiempo libre y como músicos estamos siempre tratando de ensayar, sacar más temas, pero también podemos ver películas, teatro… depende mucho si estás en día de puerto o día de mar.

En puerto, bajábamos y conocíamos el lugar, la ciudad o pueblo, la playa… Y en día de mar decía lo de ensayar, como buenos músicos nos gusta estar siempre con los instrumentos. Pero el barco es una mini ciudad, tenés gimnasio, spa, distintos restaurantes, teatro y un montón de actividades porque la gente va a entretenerse».

La verdad es que navegamos mucho tiempo, pasamos Navidad y año nuevo embarcados, bajamos hace poco más de una semana y ya nos hacía falta».

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Fuente: FM Vox

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