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[Historias] César Brion, el gladiador villamariense al que Joe Louis no pudo tumbar
Escribe: Julio Alberto Benítez
El 9 de julio de 2009, a la edad de 84 años falleció César Brión, un grande del boxeo. Había nacido el 20 de junio de 1925. Vivía en Hipólito Yrigoyen 963, casa que su padre, ferroviario, le compró a don Juan Benítez, el almacenero del Barrio Rivadavia, frente al Cabín A del ferrocarril ex Central Argentino.
Empezó a practicar el deporte de los puños bajo la dirección del profesor Alfieri, excelente exboxeador rosarino, quien se había instalado debajo de la tribuna de la Plaza de Ejercicios Físicos, con todos los elementos para enseñar y entrenar a los pibes el difícil deporte de los puños.

En 1943, debutó, pesando 70 kilos, frente a un rosarino con más experiencia, pues tenía disputadas 6 ó 7 peleas. El ring se preparó en la canchita, del lado del alambrado que daba a las vías, alrededor del cual se instalaron las sillas, cerrándose todo con chapas; para ver la pelea, había que pagar la entrada. César ganó por nocaut en el segundo round, después de aplicar dos o tres golpes de excelente factura.
En el año 1945 inició su carrera como profesional que continuó por los años 1946, 1947 y principios de 1948 en importantes ciudades de nuestro país, ganándole en Villa María a Eusebio Ramírez por puntos en el quinto round.
Hacia Estados Unidos
A mediados de 1948 viajó a Estados Unidos, con su equipaje lleno de ilusiones, donde disputó 22 peleas hasta principios de 1951, ganando 17, que le facilitaron, por sus excelentes actuaciones, la oportunidad de enfrentar en Londres a John Gardner, campeón de Inglaterra y de Europa y candidato Nº 1 para disputar el título con Ezzard Charles, campeón mundial de los pesados.
En esos momentos César deseaba volver “a sus pagos”, pero ante tan buena propuesta de cobrar en libras esterlinas, lo meditó y dijo “Si le gano a ese John, entro en la plata grande; estoy bien y fuerte, como nunca, estoy seguro de ganar”.
Y así fue, le ganó al campeón europeo, tal fue la paliza que le propinó que el challenger Gardner se retiró del deporte de los puños. Toda una hazaña del púgil argentino. La prensa europea y la de EEUU. hicieron referencia en sus comentarios que esa victoria fue “El resultado de una muy buena preparación, donde Brion mostró velocidad, habilidad y una justeza llamativa de sus golpes”.

La pelea con Joe Louis
Enfrentó en el país del norte a excelentes púgiles, entre ellos y en una épica pelea al excampeón del mundo, el afroamericano Joe Louis, el “Bombardero de Detroit”, que según los jurados le ganó por puntos, pero los especialistas en boxeo estuvieron de acuerdo que había ganado César.
Regresó al país y a fines del año 1951, en el Luna Park, derrotó por puntos a Abel Cestac, un extraordinario pegador.
Todas las peleas del argentino, que se transmitían por radio en onda corta, con la voz del relator Buck Chanel, se escuchaban en Villa María y en el país después de las 0 horas, es decir que según en qué round terminara cada pelea, entre charla, mate, café y alguna copita de buen licor, se hacía bien la madrugada. La noche en que peleaba César, nadie dormía.
En el año 1951 enfrentó nuevamente a Louis, oportunidad en que el boxeador de color le ganó, también por puntos.

Récord profesional
Su récord profesional, casi completo, lo publicó la revista “K.O. MUNDIAL”, según la cual detallaba que César Brion disputó en total 45 peleas, ganando 20 por puntos, 14 por nocaut, 3 por nocaut técnico y fue derrotado en 8 oportunidades, nunca por nocaut.
El convertible amarillo
Muchos recuerdan cuando César venía a pasar sus etapas de descanso, y paseaba por Villa María en una convertible de color amarillo. Siempre se acordaba de Pirucha, su amiga de la infancia.
Retirado del box se radicó en Villa María, donde habitaba una casa que daba a los fondos de la EFCA, ruta pesada de por medio. Recorría la ciudad en una pick up de color celeste.
Siempre respondiendo con amabilidad el saludo de quienes lo habían alentado, aunque fuera a la distancia, en cada combate que realizó tan lejos de la patria.
Quienes tuvieron oportunidad de tratarlo a César, afirman que fue, dentro y fuera del ring, una excelente persona, todo un caballero.
Su muerte, hace casi 12 años lo sorprendió en la ciudad de Córdoba, donde estaba radicado.
Fuente: “El Álbum de Hombre de Piedra” – Nº 1 – año 1986 –
Colaboraron Omar Benítez y Raúl Funes, ex vecinos del Barrio Rivadavia.