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[Historias] El Che Guevara y un encuentro con Frondizi que le costaría la presidencia
Escribe: Julio a. Benítez – benitezjulioalberto@gmail.com
Arturo Frondizi fue el primer presidente constitucional tras la Revolución que derrocó a Juan Domingo Perón en 1955. Las Fuerzas Armadas lo tuvieron siempre en la mira, por varios motivos, políticos, económicos y demás entretelones en que se manejan temas puntuales en la marcha de un gobierno y su país.
Ante tal situación, Frondizi dijo “No renunciaré, no me suicidaré, no me iré del país”. Pero, terminó preso en la Isla Martín García y luego fue trasladado al hotel Tunquelén, cercano a Bariloche.
El primero de esos motivos que le costarían la presidencia fue la invitación en secreto que Frondizi le hizo al ministro de la Industria de Cuba, doctor Ernesto Che Guevara, que participaba en la reunión de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se realizó en Montevideo en 1961.

Es necesario saber que dicha entrevista fue propuesta por el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, para tratar de suavizar las relaciones con Rusia, ya que, en caso de ser atacada la nación caribeña, los soviéticos enviarían misiles para su defensa.
El diputado por la UCRI, Jorge Carrotini, fue el encargado de hablar con Guevara para que concurriera a la reunión con Frondizi. El presidente envió, a las 9.30 un avión Piper a Montevideo para buscarlo, todo supuestamente en el mayor de los secretos, pero los militares se enteraron lo mismo.
Frondizi contestó a sus secretarios e informantes: “No se hagan problema, yo aguantaré y explicaré los motivos de este encuentro”.
Primera situación tenida en cuenta por las Fuerzas Armadas en contra del presidente:
Lugar de la reunión: Residencia Presidencial de Olivos, 11 horas.
Cuadro de situación: Dos hombres discuten con pasión y conocimiento sobre economía y política en un salón de la Residencia. Uno le dice al otro: “no soy teórico del marxismo, pero soy marxista y sé, además, que a usted no lo van a dejar hacer la Argentina que quiere”.
El otro replica: “Y a usted no lo van a dejar que consolide su proyecto de sembrar Latinoamérica de focos guerrilleros”.
Los protagonistas de ese cónclave misterioso y secreto fueron Arturo Frondizi, presidente de Argentina, y Ernesto Che Guevara, ministro de Industria de la Cuba revolucionaria de Fidel Castro. Hablaron durante 70 a 90 minutos.
Al finalizar la reunión, Elena Faggionato, entonces primera dama, se acercó y se dirigió al huésped, como conocedora de que sólo lo habían invitado con café y le preguntó:
– Joven…me parece que usted no almorzó ¿No quisiera comer algo?
Che Guevara: – Sólo desayuné con mate y acá tomé café. La verdad es que tengo hambre señora –
– ¿No le gustaría comer un bife?
– Señora no quisiera que usted se moleste.
– Por favor, no es ninguna molestia… ¡Ya mismo se lo hago preparar!
– Se lo agradezco… ¿Podría ser jugoso?
– Claro ¿Cómo no?
El visitante sonríe con picardía y deja fluir el mandato de su paladar argentino…
-Perdone usted…pero si viene con papas fritas “a caballo, mejor”.
El Che Guevara se retiró y tuvo tiempo de visitar a su tía María Luisa Guevara Lynch, que tenía cáncer.
Frondizi sabía que esa visita podría costarle la presidencia, pero su astucia política evitó el derrocamiento esa misma noche. Sin embargo, el bife jugoso con fritas a “caballo”, que uno de los mayores mitos de la izquierda internacionalista deglutiría en un santiamén con el apetito de un náufrago en prolongado ayuno, sería de prolongada y traumática digestión.
Las causas de la caída
La caída tendría lugar 7 meses y 223 días después de esa cita, el 29 de marzo del año siguiente, por las causas que someramente trataremos en este espacio, de las cuales que es obvio no se puede realizar un amplio análisis, continúan así, detallado por orden de fecha:
- El pacto con Perón para que sus votantes, en las elecciones de 1958, pusieran su voto en las urnas a favor del candidato Arturo Frondizi, de la UCRI, que el periodista Hugo Gambini dijo que le costó al partido 75 mil dólares y según el ex funcionario menemista, ahora escritor, Juan Bautista “El Tata” Yofre, el pago del pacto fue por 500 mil dólares.
- La visita a Arturo Frondizi de Fidel Castro en 1959 y en la reunión de la OEA citada, Washington quería expulsar a Cuba de dicha organización, pero se opusieron: Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Ecuador y Méjico.
- La reforma educativa que regaría las calles de sucesivas manifestaciones, con el eslogan era como la identificación de “laica o libre”, ya que la iniciativa oficial daba luz verde a los establecimientos privados, principalmente aquellos que pugnaban por implantar la educación religiosa en las aulas y en los claustros, para expedir títulos oficiales habilitantes en las distintas disciplinas de estudio, iniciativa a la que el mismo hermano del presidente, Risieri Frondizi, se opuso.
- Otro punto álgido se presentó durante las elecciones del 18 de marzo de 1962, que ganó el peronismo en todas las provincias, con mayoría parlamentaria en el Congreso Nacional.

- Las huelgas de los gremios de metalúrgicos, bancarios, de la carne, textiles, ferroviarios, como la toma del frigorífico Lisandro de la Torre que provocó una pueblada en el porteño barrio de Mataderos, fue también tema delicado para el tratamiento político del momento.
- Además, otra cosa que lastimó mucho al pueblo argentino fue el “Plan Conintes”, que traducido al sencillo quiere decir “En caso conmoción interna, los participantes de movimientos gremiales serán considerados “bajo bandera” y tratados o enviados a regimientos militares”, que Perón también lo había establecido durante su gobierno, pero nunca lo aplicó.
- Además, el nombramiento como ministro de Economía del ingeniero Álvaro Alsogaray, con aquella famosa frase “Hay que pasar el invierno” y la aplicación del Plan de Conversión del sistema ferroviario aplicado según las instrucciones yanquis por intermedio de su enviado especial, el general Thomas Larkin, quien levantó rieles de muchos ramales ferroviarios, dejando a mucho personal sin trabajo y numerosos pueblos se quedaron sin transporte.
De tal manera aquel 29 de marzo de 1962, significó el punto final del gobierno de don Arturo Frondizi.
Fuente: Clarín, en un texto de la historiadora – escritora Emilia Menotti.