[Informe] Robo de cables: El peligroso pero rentable mercado negro del cobre

La modalidad delictiva del robo de cables es algo cada vez más frecuente en las noticias. La razón es simple: roban los cables para extraerles el cobre. Por ende, esta situación está directamente ligada al crecimiento de los valores del cobre y a lo que pagan por cada kilo.

Escribe: Gabriela Beck

Posiblemente la mala situación económica del país lleva a agudizar el ingenio a la hora de hacer un «dinero rápido» y amigos de lo ajeno, ocasionales o frecuentes, no toman en cuenta la peligrosidad a la que se enfrentan al hacer esto.

Indagando en la temática para conocer mayores detalles, El Regional Diario Digital accedió a la palabra de Alfredo Camponovo, jefe de la Unidad Asesora de Relaciones Públicas de EPEC Villa María, cargo en el que se encuentra desde hace 4 años.

Así fue que nos enteramos, por ejemplo, que EPEC en toda la provincia está organizada en 9 zonas más Córdoba Capital; la seccional local o regional correspondiente a nuestra región es la Zona C en ese mapa organizativo.

Algo más o menos reciente

A ciencia cierta no podemos decir cuándo empezó este fenómeno, por lo que simplemente podemos aseverar que se nota con mayor intensidad en los últimos años.

Tampoco se puede decir que es algo que se haya observado en un determinado lugar. «Lamentablemente esto es algo que se da en toda la provincia, y lógicamente en nuestra zona también. Generalmente en horarios nocturnos y en zonas rurales», señaló Camponovo desde EPEC.

«Aquí en Villa María y zona de influencia se ha notado con más intensidad desde el 2021 posiblemente, y esto lo han padecido los usuarios en sus viviendas ya que el robo termina generando inconvenientes en la provisión de energía».

Dos tipos de robos

Camponovo consideró importante señalar dos modalidades que han notado. La primera en señalar es la del robo en las bajadas de los medidores o pilares.

«Este tipo de robo, antes no era algo común, ocurría uno cada tanto, pero en el último año nuestros técnicos observaron un incremento. Era algo que sucedía muy de vez en cuando, pero en la actualidad es algo un poco más frecuente. No fue un salto gigante de casos, pero ahora se observan más», precisó.

La otra modalidad es quizás la más conocida hasta ahora, la de robo de tramos del tendido eléctrico. «Específicamente en este caso estamos hablando del robo de grandes extensiones de cable de alta tensión. Donde no sabemos si los ladrones tienen idea a lo que se exponen».

«Para que se den una idea, son cables que tienen una peligrosidad tremenda, allí pasan 132.000 voltios, donde con sólo aproximarse pueden ser atraídos hacia el cable y sufrir consecuencias fatales por acción del arco voltaico», graficó.

En ese sentido, el modus operandi de los delincuentes se cree que es así: «Arrojan una cadena a la línea de alta tensión para interrumpir la energía, la enganchan posiblemente con alguna camioneta y con ella arrastran el cable, posiblemente sin tener conciencia de lo que podría pasarles en caso de cometer en error, porque podrían perder la vida si les sale mal».

Siempre se aventuran en tendidos de difícil control, alejados de poblaciones, para no levantar sospechas. «En particular hemos tenido algunos casos que afectaron Villa María, la zona de Pozo del Molle, Arroyo Algodón y Alicia.

Millones en pérdidas

«Entre el 12 y 13 de enero se robaron un vano, es decir un tramo de cable que va de un poste a otro. Cada vano mide entre 150 y 200 metros. Para que se den una idea de cuáles son los costos de arreglo, el kilómetro de cable conductor de alta tensión cuesta alrededor de un millón de pesos», explicitó.

«Cada vano tiene tres cables distintos o fases como los llamamos; es decir que si se roban esas tres fases hablamos de prácticamente 600 metros de cable. Por lo tanto, tiene un costo que supera el medio millón de pesos», acotó.

Es un tremendo daño, económicamente hablando y es posible que los ladrones ni se acerquen a esas cifras en la obtención del pago que les retribuyen.

«No podemos decir que hay robos de este tipo de manera mensual en nuestra región, pero cada tanto existe un problema en el tendido, generando perjuicio a poblaciones enteras. Descubrir el tramo robado no es sencillo, luego lleva un tiempo la reparación y ahí está la tardanza que a veces no entiende el común de la gente en su casa cuando sufre un corte por este tipo de robos», remarcó el integrante de la empresa energética.

Cobre, el metal preciado

El fuego: otro enemigo del cableado

En los últimos meses, especialmente cuando acuciaba la sequía, otro fenómeno que se atravesó es la quema de cables de alta tensión por incendios de pastizales y montecitos. Aquí lo tuvimos en Villa María con el tendido ubicado al norte de la ciudad.

«El calor del fuego consume el oxígeno, y en muchas casos no es necesario que se queme el cable, por acción de la alta temperatura, la falta de oxígeno afecta el arco eléctrico y se termina haciendo un corte», expresó.

En Villa María los bomberos lograron filmar el 13 de enero de 2020 cómo colapsaba un cable de alta tensión por acción del fuego en la zona de la ciudad:

Mercado negro y falta de controles

Si se roban los cables es porque hay un mercado negro que compra el cobre extraído que termina vendiéndose en chacaritas u otros sitios, que en la mayoría de los casos no son controlados debidamente, salvo alguna denuncia policial o judicial de por medio.

Para el ladrón significa algo de dinero en los bolsillos; si ese cobre fue producto del robo de cables de alta tensión, como decía Alfredo Camponovo, por ahí ni siquiera dimensionó que la vida se le podría haber ido en esa acción.

Alguien debe ganar más que ellos en la venta del cobre. Después de todo, el hilo siempre se corta por la parte más delgada…

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