La Justicia intervino a raíz de denuncias relacionadas con presuntas...Leer más
Un allanamiento en una vivienda ubicada en calle San Juan...Leer más
La Municipalidad de Villa Nueva lanzó las inscripciones para los...Leer más
Las concejalas Evelyn Acevedo y Natalia González presentaron un Proyecto...Leer más
Con la denominación de Pulso James Craik el Frente Cívico...Leer más
Se trata de una obra que brinda más comodidades a...Leer más
José Naselli: «Maelstróm, Argentina y el vórtice de la muerte»
ESCRIBE: JOSÉ B. NASELLI – EX TRIBUNO – VECINO
UNA ENCRUCIJADA EN EL OCÉANO
Hasta hace apenas poco más de un siglo, la navegación oceánica, especialmente la de “alta mar”, era una experiencia con grandes probabilidades de terminar en el desastre, esto es, el naufragio y la muerte. Barcos confiados a la única fuerza de propulsión conocida entonces, esto es, el viento, se comportaban como verdaderas “cáscaras de nuez”, sometidas a las borrascas que, con frecuencia, se cobraban el tributo de la vida de los desafortunados marinos. Pero no es mi intención introducir a nuestros resignados lectores a un curso sobre las artes náuticas. Por ello, nos vamos a constreñir a recordar las referencias de algunos literatos (que hoy, probable, y desgraciadamente, casi nadie lee), como Julio Verne (20.000 leguas de viaje submarino) y Edgard Allan Poe, (Un descenso al Maelström), que, en sus fantásticos relatos, nos cuentan de la existencia, en vecindades de las costas noruegas, de una especie de VÓRTICE O EMBUDO MARINO, que atrapaba a los navegantes desprevenidos, que, de manera inexorable, eran arrastrados a las profundidades de un espantoso abismo, abierto en las aguas del mar.
APENAS UNA CORRIENTE IMPERCEPTIBLE
Tanto Verne como Poe relatan que el borde, la orilla de ese enorme remolino, consistía en una, en principio, lenta e inapreciable corriente marina, que atrapaba a los marinos incautos, y colocaba a la embarcación, en una especie de deriva giratoria, que poco a poco iba adquiriendo mayor velocidad, al punto que, cuando se la advertía, YA ERA TARDE PARA ESCAPAR DE ELLA. Una vez atrapado el barco en el macabro remolino, los infortunados marinos podían considerarse SENTENCIADOS A MUERTE. La deriva iba adquiriendo mayor velocidad, y aunque el proceso podía sobrellevar un tiempo más o menos prolongado, la succión hacia el más terrible abismo, ERA CUESTIÓN DE TIEMPO. Esta especie de “ombligo del océano” nos trae una visión aterradora, catastrófica, de LA IMPOTENCIA DEL HOMBRE frente a fenómenos de la naturaleza, y su incapacidad de dominarlos. En este caso particular, el comienzo insidioso, engañoso, del fenómeno, que comienza con un casi imperceptible desvío o alejamiento, va adquiriendo mayor velocidad, para terminar en la succión más aterradora que se pueda alguien imaginar.
¿EN EL BORDE DEL “MAELSTRÖM?
Al momento en que este relato vea la luz, (con la anuencia del Sr. Director del “El Regional” mediante), vamos a estar a apenas días de la asunción del Presidente electo Alberto Fernández. Como ya lo he expresado antes, Fernández asume en una situación muy preocupante, respecto a la viabilidad o aptitud del país, sus gobernantes y gobernados, para superar un contexto ECONÓMICO de gran vulnerabilidad, qué, junto con el tema de la INSEGURIDAD, es el LASTRE QUE NOS DEJAN AMBAS ADMINISTRACIONES ANTERIORES, llámense Kirchner o Macri. Y si Argentina no ha estallado en revueltas urbanas e inestabilidad política, como ocurre en varios países vecinos, es sencillamente porque las mismas elecciones sirvieron como válvula de escape (muy transitoria) a las tensiones sociales que nos agobian, con la insondable grieta ciudadana incluida. Sin embargo, a la luz de los acontecimientos de estas últimas semanas, los rumores sobre desinteligencias en los más altos niveles del “nuevo poder” y el DEPLORABLE ESPECTÁCULO CIRCENSE en que derivó el acto de indagatoria judicial, a la hoy Vicepresidente electa, todo sumado a una clase dirigente dotada de una medianía INTELECTUAL Y MORAL realmente deplorable, percibo nos estamos deslizando hacia el abismo inevitable e impredecible en sus dimensiones, del caos, la anarquía y el desbarajuste institucional más espantoso. La ya evidente (e incompatible) CONDUCCIÓN BIFRONTE de los asuntos del Estado, no presagia nada bueno. Quienes gobernaron hasta hoy, se aprestan a convertirse en “oposición”. Pero el frente opositor, que se presentaba como unido y coherente, ya ha comenzado a desgajarse en mil pedazos, lo que inhabilita a esa misma oposición, para convertirse en una herramienta de control efectivo a las posibles extralimitaciones de las mayorías. Pero por el lado del DESAFINADO “DUETTO” FERNÁNDEZ Y FERNÁNDEZ, las cosas no aparentan ser mejores. Cuando esas hasta hoy, contenidas contradicciones, estallen, la explosión va a tener efectos devastadores. Y como siempre sucede, las principales víctimas de esta locura colectiva que se ha apoderado de la mayoría de los políticos, serán las clases más desposeídas y también la intermedias. ARGENTINA YA ESTÁ NAVEGANDO, POR AHORA, LENTAMENTE, EN EL BORDE DE UN MAELSTRÖM, CUYA PROFUNDIDAD ESCAPA A LA MENSURA HUMANA. Y COMO EN LAS HISTORIAS DE VERNE Y POE, ANTE LO INEXORABLE, SÓLO NOS QUEDA ENCOMENDARNOS AL ALTÍSIMO.