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[Música e Historia] “Sonata Claro de Luna” y el joven amor de Beethoven
“Dedicada a la señorita condesa Giulietta Guicciardi”
Escribe: Leo Muñoz
Quasi una fantasia
Luego de la muerte de Beethoven, Ludwig Rellstab (poeta y crítico musical) comparó el Primer Movimiento de la “Sonata para piano n.º 14 en do sostenido menor «Quasi una fantasia», Op. 27, n.º 2” del genial músico con el claro de luna del lago Lucerna (Suiza), es así que se popularizó como “Sonata Claro de Luna”.
Consta de tres movimientos: I. Adagio sostenuto, II. Allegretto, III. Presto agitato y dura unos 15 minutos. La primera edición decía: «Sonata casi una fantasía para clavecín o piano, compuesta y dedicada a la señorita condesa Giulietta Guicciardi, de Ludwig van Beethoven. Op. 27, n.º 2. Publicado en Viena en casa de Giovanni Cappi, Michaelerplatz N º 5.» (1801).
Amada Inmortal
En 1994 se estrenó la película “Amada Inmortal”, con Gary Oldman protagonizando a Beethoven. En esta película la amada a quien dirigió la famosa carta sin año, lugar, ni destinataria, era Johanna van Beethoven, su cuñada, aunque la investigación histórica propone también a Josephine Brunsvik y Antonie Brentano.

También, siguiendo las propuestas de la enciclopedia virtual más famosa, son candidatas Bettina von Arnim, Giulietta Guicciardi, Teresa Brunsvik, Amalia Sebald y Dorothea von Ertmann, algunas de estas mujeres han sido descartadas como destinatarias por otras investigaciones.
Con Giulietta el enamoramiento surgió cuando Beethoven hacia los 30 años era su profesor de música y ella era una jovencita. Escribió entonces a un amigo: «Ahora vivo más feliz. No podrás nunca figurarte la vida tan sola y triste que he pasado en estos últimos tiempos… Este cambio es obra de una cariñosa, de una mágica niña que me quiere y a quien yo amo».
«Al cabo de dos años he vuelto a disfrutar de nuevo algunos instantes de felicidad y por primera vez creo que el matrimonio podría hacerme feliz, pero desgraciadamente no es ella de mi posición y no puedo pensar en casarme». Efectivamente nunca ocurrió ese matrimonio.
La sordera
Beethoven nació en 1770, su enfermedad fue progresiva hasta dejarlo totalmente sordo. La llamada primera época de Beethoven se extiende hasta 1803, marcada por éxitos y adulación de la corte vienesa, contemporáneo a la Revolución Francesa y al ascenso de Napoleón.
La segunda etapa se sitúa entre 1803 y 1815, cuando progresa la enfermedad, deja de tocar en público en 1808, hasta llegar al aislamiento. Escribió entonces las Tercera, Cuarta y Quinta Sinfonías. La Tercera o “Heroica” fue dedicada a Napoleón, dedicatoria que tachó al nombrarse emperador el famoso corso.

Sordo y enfermo continuó con su producción musical, logrando en el tercer período algunas de sus obras más célebres, entre ellas la magnífica “Novena Sinfonía”. Cuando se estrenó, subió al podio a dirigir con dos ayudantes a los músicos y cantantes.
Sumergido en su mente, aislado de todo, dirigió sin escuchar la sinfonía, como tampoco las ovaciones del público delirante ante el majestuoso coloso musical y su monumental obra.
Oda a la Alegría
La obra de Friedrich Schiller, “Oda a la Alegría”, inspiró a Beethoven a escribir la “Sinfonía n.º 9 en re menor, Op. 125” conocida como Coral.
El poema del alemán fue escrito en 1785 y publicado en 1786.
“Sonata Claro de Luna” (L. van Beethoven)
¡Oh amigos, cesad esos ásperos cantos!
Entonemos otros más agradables y
llenos de alegría.
¡Alegría, alegría!
¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.
Quien haya alcanzado la fortuna
de poseer la amistad de un amigo, quien
haya conquistado a una mujer deleitable
una su júbilo al nuestro.
Sí, quien pueda llamar suya aunque
sólo sea a un alma sobre la faz de la Tierra.
Y quien no pueda hacerlo,
que se aleje llorando de esta hermandad.
Todos los seres beben la alegría
en el seno de la naturaleza,
todos, los buenos y los malos,
siguen su camino de rosas.
Nos dio ósculos y pámpanos
y un fiel amigo hasta la muerte.
Al gusano se le concedió placer
y al querubín estar ante Dios.
Gozosos, como los astros que recorren
los grandiosos espacios celestes,
transitad, hermanos,
por vuestro camino, alegremente,
como el héroe hacia la victoria.
¡Abrazaos, criaturas innumerables!
¡Que ese beso alcance al mundo entero!
¡Hermanos!, sobre la bóveda estrellada
tiene que vivir un Padre amoroso.
¿No vislumbras, oh mundo, a tu Creador?
Búscalo sobre la bóveda estrellada.
Allí, sobre las estrellas, debe vivir.
¡Alegría, hermosa chispa de los dioses
hija del Elíseo!
¡Ebrios de ardor penetramos,
diosa celeste, en tu santuario!
Tu hechizo vuelve a unir
lo que el mundo había separado,
todos los hombres se vuelven hermanos
allí donde se posa tu ala suave.
¡Alegría, hermosa chispa de los dioses,
hija del Elíseo!
¡Alegría, bella chispa divina!