Ni la Costa ni las sierras para pasar el verano: Una de las piletas más grandes de Sudamérica y con agua salada

Ni la Costa argentina, ni las sierras cordobesas. Ubicada en el balneario Edén de la ciudad de Teodelina en la provincia de Santa Fe, este espejo de agua artificial mide 160 metros de largo por 50 de ancho y su agua tiene bastante sal porque proviene de la laguna El Chañar.

Ríos, arroyos, mares, piscinas y pelopinchos. Todo sirve para aplacar el calor en veranos como el estamos transitando y que pareciera ya tener mérito para convertirse en uno de los más bravos de las últimas décadas. Si no, el más terrible.

Una propuesta curiosa, al menos en principio, para sacarse el sofocón de encima es visitar una pileta pública que tiene algunas particularidades. No solo es una de las más grandes del país y de América del Sur, también tiene agua salada, a diferencia de cualquier otra piscina.

Ni la Costa argentina, ni las sierras cordobesas. Ubicada en el balneario Edén de la ciudad de Teodelina en la provincia de Santa Fe, este espejo de agua artificial mide 160 metros de largo por 50 de ancho y su agua tiene bastante sal porque proviene de la laguna El Chañar.

Teodelina es el lugar de origen, por ejemplo, para que tengamos una idea, del futbolista Diego Buonanotte, que alguna vez jugó en River.

En fin, volvamos al agua. Unas 12 mil personas en promedio visitan la inmensa pileta cada fin de semana. Mucho más que la población total de esta localidad ubicada a poco más de 200 kilómetros de Rosario y a 317 desde Villa María.

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El origen

Cuenta la historia que la idea de hacer una pileta de semejante tamaño fue de un ingeniero que se encontraba trabajando allá por mediados de los años 60 en una obra de asfalto de una ruta cercana a Teodelina.

Con el apoyo del intendente, el visionario le dio para adelante: midió, comenzó la excavación y la construcción de la pileta. Al verano siguiente, en 1967, se produjo la inauguración. Y fue un boom.

Miles de personas comenzaron a visitar la localidad y Teodelina saltó a la fama. Hoy, el predio tiene otros atractivos como parrillas, camping, canchas de fútbol, rugby y vóley, entre otras opciones.

Pero, cómo se mantiene la enorme masa de agua en esa pileta. Los 9 millones de litros de agua salada que la componen se extraen del subsuelo con cinco bombas. Y el recambio se cumple dos veces por semana para evitar efectos indeseados.

Así, todos los visitantes y vecinos pueden disfrutar de este atractivo en plena llanura santafesina.

¿Te animás?

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