[Opinión] “Las brujas de Salem” y la hoguera de las vanidades políticas

Escribe: Cristina Pablos

Las “Brujas de Salem” es una obra teatral escrita por Arthur Miller en 1952. En enero de 1692 se inició, en la localidad de Salem, Massachusetts (EEUU), el juicio contra varias mujeres acusadas de practicar la brujería, quienes fueron condenadas a morir en la hoguera.

Todas las acusaciones eran hechas por vecinos por “haber creído ver ciertos actos de brujería”. El tema era brujería o puritanismo. Pocos años más tarde los tribunales comenzarían a admitir que los procesos iniciados en Salem en 1692 habían tenido bastantes irregularidades. Los acontecimientos fueron causados por la histeria colectiva.

No sé por qué me acuerdo ahora de esa obra que leí -en inglés- mientras cursaba mi profesorado. ¿Será porque Argentina se asemeja a una gran hoguera adonde se tiran unos a otros los políticos, principalmente de la oposición?

No hay dudas de que Argentina, o mejor dicho los argentinos, estamos perdidos en nuestro propio laberinto. El pueblo, con una alta dosis de incertidumbre, angustia, desilusión y, sobre todo, miedo. Miedo a lo que vendrá sea quien sea el ganador para presidente el 19 de noviembre.

El pueblo, con una alta dosis de incertidumbre, angustia, desilusión y, sobre todo, miedo. Miedo a lo que vendrá sea quien sea el ganador para presidente el 19 de noviembre.

Por un lado, tenemos la continuidad de lo mismo que, a través de 20 años, nos trajo al fondo del abismo. Con un candidato a presidente imprevisible, traidor, falso, farsante, cínico, hipócrita, ventajita; capaz de vender a la propia madre con tal de lograr su objetivo.

Por el otro lado, un candidato novato, sin ninguna experiencia política y bastante temperamental. El resto de la oposición (UCR, CC, Pichetto, Schiaretti y parte del PRO) tirando de una soga que nos ahorcará o se cortará. La izquierda no cuenta.

De ser electo, cualquiera de los dos candidatos -Milei o Massa- confiemos en que el Congreso ponga límites cuando quieran cometer locuras que nos perjudiquen a todos.

Por su parte, el pueblo deberá elegir a uno de los dos candidatos y después hacerse cargo.

Eso sí, votemos por quien votemos, debemos hacerlo con la nariz tapada.

También podés ver:

[Opinión] Y el pueblo eligió…
Compartir:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *