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[Opinión] Veinte años después, todo sigue igual de mal: “Los verdaderos frutos se obtienen a largo plazo”
Este texto fue escrito por su autor hace 20 años. Entonces, trazaba un diagnóstico de la realidad planteando algunas cuestiones básicas para pensar en un mejor futuro para los argentinos. Desde entonces, poco y nada ha cambiado. El texto pareciera haber sido escrito hoy.
Escribe: Jorge Cassani (jorgeacassani@arnet.com.ar)
Una verdadera sociedad, organizada respetuosa de sus principios y reconocedora de sus miserias y virtudes debe después de una crisis tan fuerte como la que estamos soportando en lo ético y en lo moral, elaborar un diagnóstico de las causas de tantos desencuentros que nos llevaron a tal situación, para de esa manera hacer un mea culpa. Luego elaborar un plan a mediano y largo plazo para salir adelante sin cometer los mismos errores.
Pero cuidado, esto debe estar sustentado sobre la base del esfuerzo de toda la sociedad, sea tanto el esfuerzo físico o intelectual, esto implica trabajar con honestidad. Debemos recuperar la moral, única manera de mirarnos los unos a los otros.
Aquí debemos distinguir qué son las medidas a mediano y largo plazo, que considero son las verdaderas medidas que necesitamos
Todos estos conceptos enunciados no tienen que ver con la economía ni con lo doméstico ni lo cotidiano; me refiero a que no es cuestión del precio de la soja, del petróleo, la carne o del GNC, elementos que los considero estratégicos para nuestro país. Estas cuestiones domésticas como les llamo no son las que nos van a proyectar a ser un gran país.

Son en realidad medidas del momento de la emergencia del hoy, del corto plazo. Me explico con ejemplos: la soja vale hoy, el GNC es barato hoy. Pero mañana pasan de moda, aparecen nuevas tecnologías o se toman decisiones en los grandes centros de poder que nos afectan y otra vez a perder las ilusiones y a cuestionarnos que nos pasa.
Aquí debemos distinguir qué son las medidas a mediano y largo plazo, que considero son las verdaderas medidas que necesitamos. Estas son las medidas más difíciles de generar y tomar porque involucran a personas y hasta generaciones futuras.
En particular volveré a ser optimista cuando escuche o vea que nuestros dirigentes están debatiendo y decidiendo medidas como, por ejemplo:
– Reabrir las escuelas técnicas con planes de estudio que generen verdaderas formaciones técnico científicas con salida laboral.
– Suspender el dictado de carreras terciarias y universitarias que saturan el mercado de profesiones y van en desmedro de la calidad de tal profesión.
– Abrir carreras universitarias que satisfagan necesidades de un plan estratégico del país y no generar profesionales que tengan únicamente cabida en el exterior.
– Penalizar con medidas efectivas las infracciones en el tránsito, alteración del medio ambiente, destrucción de mobiliario público, etc.
– Generar actividades para que lo jóvenes tengan alternativas y modifiquen malos hábitos como trasnoche, exposición al alcohol, drogas o riesgos inútiles.
– Decidir inversiones para desarrollar un plan de arreglo de caminos y rutas existentes deterioradas y construcción de nuevas carreteras.
– Invertir en infraestructuras de servicios como: obras de electricidad, ferrocarril, gas, comunicaciones.
– Alentar con créditos y descuentos impositivos a los emprendimientos que generan valor agregado a los productos primarios.
Reflexión leída durante la presentación del periodista Pablo Rossi, en Teatro Verdi de Villa María en el año 2004.